La reforma de la semana laboral que propone Milei es ilegal
POR MIGUEL RODRÍGUEZ VILLAFAÑE | Una jornada laboral no es un número: es tiempo de vida. Entre conquistas históricas, luchas obreras y derechos consagrados en leyes y tratados internacionales, el límite de las ocho horas fue pensado para proteger la salud, la dignidad y la posibilidad de vivir más allá del trabajo. La reforma laboral que impulsa Javier Milei rompe ese pacto social centenario: habilita jornadas extenuantes, debilita garantías básicas y devuelve a las personas trabajadoras a una lógica donde el reloj del patrón vuelve a mandar sobre el cuerpo, el descanso y la vida.
