Sin fibra óptica no hay 5G: los apetecibles kilómetros de la Refefo
POR ALFREDO MORENO | La historia de Arsat condensa buena parte de las tensiones que atraviesan el presente tecnológico argentino: inversión pública y privatización, soberanía e intereses geopolíticos, desarrollo nacional y dependencia. En momentos en que la empresa vuelve a ocupar el centro de la escena por denuncias de corrupción y proyectos de reestructuración, la discusión excede a sus autoridades: quién controlará la infraestructura digital del país, desde la Red Federal de Fibra Óptica hasta las futuras redes 5G, y qué margen conservará la Argentina para decidir sobre sus datos, sus comunicaciones y su desarrollo tecnológico.
