La educación no se arregla confiscando teléfonos
POR ENRIQUE DANS | Prohibir los teléfonos móviles en las aulas puede ofrecer una respuesta rápida a una preocupación social, pero no resuelve los problemas estructurales de la educación. A partir de investigaciones recientes y del debate entre especialistas, este análisis sostiene que el desafío no es expulsar la tecnología de la escuela, sino aprender a integrarla de manera crítica para formar ciudadanos capaces de desenvolverse en la sociedad digital.
