Proteger el trabajo dignifica a las personas y a los pueblos
POR MIGUEL RODRÍGUEZ VILLAFAÑE | El trabajo no es solo un medio de subsistencia: es condición de realización personal, cohesión social y garantía de dignidad familiar. Frente a las reformas laborales impulsadas por el gobierno de Javier Milei, que flexibilizan derechos históricos y precarizan el empleo, se plantea un debate profundo sobre la protección constitucional del trabajador, la estabilidad de las fuentes de trabajo y la progresividad de los derechos sociales. Más allá de diagnósticos económicos simplistas, la pérdida masiva de empleos y la desprotección laboral exigen reflexionar sobre la responsabilidad del Estado en preservar la justicia social y asegurar que el trabajo siga siendo un pilar de comunidad y ciudadanía.
