Llegaron los «grinches» de esta Navidad. ¡Ojo, ellos son los malos!
El Gobierno quiere que el Senado vote a libro cerrado el presupuesto para colar el artículo 30 que deroga normas que garantizan el financiamiento de la educación, la ciencia y la formación técnica. No es austeridad, es desmantelamiento. Con esta maniobra buscan recortar el futuro y vaciar de recursos a las escuelas, universidades y al sistema científico nacional. En esta votación se sabrá quién defiende el país y quién firma su retroceso.
No hay día que Milei, Caputo y Sturzenegger no intenten romper algo más de la Argentina, que en su parte positiva mantiene normas importantes para la educación y el desarrollo de la ciencia, la tecnología y la innovación. Medidas y políticas públicas que, con dificultades y contratiempos, fuimos construyendo con esfuerzo, pero sobre todo con debates públicos, durante cuarenta años.
Ahora vienen estos grinches, que quieren aprobar a libro cerrado el proyecto de presupuesto en Senadores y en el que está el artículo 30 que la Cámara de Diputados dejó pasar. Este artículo propone derogar el artículo 9 de la Ley 26206 que establece: «El Estado garantiza el financiamiento del sistema educativo nacional conforme a las previsiones de la presente ley». Y pone, en una medida realmente transformadora para el futuro del país, la obligación de destinar a Educación no menos seis por ciento del PBI. Milei y Caputo quieren bajarlo al uno por ciento. El resultado será sin duda una quintuplicación de problemas pedagógicos, edilicios, salariales y sociales. Seis veces menos recursos para educar a los pibes es una canallada legislativa.
¡Senadores, pilas y a rechazarlo! Y estemos atentos para saber quiénes votan favorablemente.
También proponen derogar los artículos 5, 6 y 7 de la Ley 27614 de Financiamiento del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, que obliga a una inversión mínimo para el área del uno por ciento del PBI. Ni siquiera, los mileísta están dispuestos a sostener un brillante sistema científico nacional con el uno por ciento. Son incultos y juegan miserablemente con el futuro. No hay pais en el mundo que haya desarrollado ventajas productivas y mejoras sociales y de salud sin apostar fuertemente por la ciencia.
Y como si esto fuera poco, proponen derogar el artículo 52 de la Ley 26058, que trata sobre la educación técnico-profesional y crea un fondo para la enseñanza técnica, sobre todo para fortalecer las áreas agrarias y de formación profesional. Este fondo es de solo el 0,2 % de los ingresos del Estado.
Es grave y «en esta cancha se ven los pingos» y no en declaraciones altisonantes que solo buscan el módico impacto de una fama transitoria. Este es momento de hablar menos y votar en contra de ese maldito artículo 30 del presupuesto.
Así de simple.
Osvaldo Nemirovsci
Diputado nacional (MC) por Río Negro. Presidente de la Comisión de Comunicaciones e Informática (2003/07). Ex coordinador general del Consejo Argentino de Televisión Digital (2009/2015). Director de Propuesta para la Industrialización y Recuperación de la Cultura Audiovisual (Pirca).

