El periodismo bajo la tiranía del clic

La noticia falsa es el principal virus que está perjudicando la vida del periodismo. Pero hay otro virus que está pegando fuerte y tiene que ver con el modo de titular que están utilizando los medios con el solo fin de conseguir que los lectores entren a leer una nota.

Los índices relacionados con los nuevos hábitos de lectura indican que cada vez está más afianzada la acción de leer el titulo y la bajada, mientras disminuye el ingreso al portal para leer el contenido completo. Según el informe realizado por el Centro de Estudios sobre Medios y Sociedad (MESO) los jóvenes realizan lo que se denomina «Consumo incidental de noticias» lo que quiere decir que: «No entran en contacto con el universo digital para buscar noticias, sino que se encuentran con ellas en los feeds de sus redes, entremezcladas con anécdotas graciosas de amigos, pedidos de ayuda y fotos de viajes, animales y comidas. A veces cliquean en los titulares y dedican poco tiempo a leer la información más allá del título y la bajada, para luego volver a Facebook o interrumpir el consumo mediático porque hay que bajar del colectivo y empezar a caminar» dice el informe.

Los medios están desesperados por mantener la presencia del lector dentro del portal, esto los lleva a alejarse del contenido de calidad y terminan apostando a un formato de fácil lectura para enganchar al visitante. Lamentablemente, terminan siendo víctimas de la tiranía del clic, una pelea que libran contra plataformas como Facebook y Google, que despliegan su táctica para retener la atención del usuario mediante la inteligencia artificial. Esto permite que los gigantes tecnológicos muestren las notas que más se vinculan con los gustos de las personas. Este hábito de leer y consumir siempre lo que nos agrada está generando lo que Eli Pariser denominó como «filtro burbuja», un mal que alimenta la polarización en la sociedad, ya que desaparece la posibilidad de tener visiones opuestas a nuestras creencias.

El avance de las plataformas y el acceso universal de Internet permitió la proliferación de portales, blogs, cuentas y demases que nos convirtió en prosumidores. Esto es que somos consumidores y productores de noticias al mismo tiempo. Se multiplico la cantidad de noticias, pero no garantizó la calidad del contenido. Debido a esto se hace cada vez más fuerte el rol del «curador de contenido» que es aquella persona que se encarga de armar un listado de las noticias que «tenés que leer» para estar al día tratando de privilegiar aquellas de buena calidad.

Al lector se le está haciendo imposible tener una dieta equilibrada de noticias, verificar que es cierto y que es falso. Los medios entran en la vorágine de querer informar generando lo que Carlos Scolari denomina «contenido snack», que es el contenido diseñado para redes sociales y medios de comunicación digitales con el objetivo de ser consumido y compartido fácilmente por el usuario.

El problema radica en que si el consumo y la producción de contenidos es mediante las redes sociales las empresas dejan de encontrar beneficioso invertir en los medios de comunicación generando un gran problema de sostenibilidad. De esta manera se desvanece el principal ingreso que tuvieron históricamente los medios de comunicación, ante este problema hay dos alternativas para aquellos portales que cuentan con pagina web: desarrollar una estrategia orientada al clickbait —hacer títulos engañosos o llamativos del tipo «Leandro Santoro dejo en offside a Canosa» o «Magistral respuesta de Aníbal Fernández»— o bien apostar a un periodismo de calidad que lleva más tiempo, que busca fidelizar a su público y que se aleja del ruido de las redes.

Mariano Quiroga

Miembro de Comunicadores del Campo Popular (CCP), donde da charlas de innovación en periodismo y capacita en cómo aplicar las TIC en los emprendimientos comunicacionales.

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