Autor: Washington Uranga

Construir sentidos que no naturalicen la desigualdad

POR WASHINGTON URANGA | En un congreso de comunicadoras y comunicadores realizado en La Rioja, la presidenta de Redcom recordó que el periodista José María Pasquini Durán, quien fue columnista político de Página 12, sostenía que la democracia comunicacional se afianza mediante la construcción de sentidos sociales que convoquen a pensar, a analizar sin naturalizar la desigualdad.

Grieta y fragmentación

POR WASHINGTON URANGA | La «grieta» es una maniobra política y discursiva exitosa de la derecha para instalar que existe una sola mirada válida de la realidad nacional (la del poder económico concentrado), que implícitamente niega la democracia como espacio de la diversidad. La fragmentación, en cambio, es la manifestación del fracaso de la gestión política y de la dirigencia política y social para generar procesos de debate y confluencia en la diversidad.

Políticas públicas como territorio de la comunicación

POR WASHINGTON URANGA | La comunicación es un componente fundamental de las políticas públicas, no solo desde su perspectiva informativa y publicitaria, sino de manera esencial como mecanismo de escucha de las demandas y necesidades populares. Que así se la entienda es condición para la mayor eficacia en la implementación de la acción de gobierno y la vigencia de derechos ciudadanos.

Escenificación de la política

POR WASHINGTON URANGA | Entre la «crisis de la política» y los cambios que emergen a raíz del auge de los entornos digitales. La profusión de noticias políticas, las fake news, y la presión que todo ello ejerce sobre la política y sus dirigentes. 

Reconectar la política con la vida cotidiana

POR WASHINGTON URANGA | Es importante hacer memoria. Pero no sirve hacerlo para reivindicar los aciertos del pasado. Fueron exitosos entonces, pero vivimos otro tiempo, otra situación con demandas que exigen respuestas diferentes y ajustadas. A pocos entusiasma festejar glorias pasadas cuando la angustia sobrevuela la cotidianidad y la acecha desde todos los ángulos y en todas las dimensiones. Los más jóvenes ni siquiera tienen memoria de esos logros, porque no los vivieron o porque ni siquiera se los contaron.

Justicia social y comunicación

POR WASHINGTON URANGA | El ejercicio pleno del derecho a la comunicación requiere, para su efectiva puesta en acción, de condiciones políticas, sociales y económicas justas y equitativas garantizadas por la democracia. Sin democracia social y económica no hay democracia comunicacional.

La estigmatización como estrategia comunicacional

POR WASHINGTON URANGA | La comunicación como escenario de la política atravesado por la violencia y el uso que de eso hacen las propuestas de ultraderecha. Estigmatizar lo diferente, prescindiendo de historia y contextos, es una forma de convertir al diverso en enemigo.

Derecho a la comunicación: Las deudas de la democracia

WASHINGTON URANGA | A pesar del reconocimiento de la comunicación como derecho humano, en cuarenta años de vigencia la democracia sigue siendo incapaz de garantizar iniciativas políticas y de gestión que permitan garantizar su vigencia.

Comunicación: sin ciudadanos, sin política y sin democracia 

POR WASHINGTON URANGA | El marketing político gana en ritmo en medio de la campaña electoral ya iniciada. Cabe preguntarse sobre los contenidos y la metodología de la oferta, en términos políticos y de valor para la democracia y la construcción de ciudadanía.

Comunicación y política: La escucha imprescindible

POR WASHINGTON URANGA | No es lo mismo oír que escuchar. En la vida cotidiana pero tampoco en política y en comunicación. Sin escucha es imposible construir propuestas transformadoras que respondan a la realidad compleja de la ciudadanía. La comunicación de la política sin escucha es vacía y atenta contra la democracia.

Evitar el fraude comunicacional

POR WASHINGTON URANGA | La campaña electoral que se aproxima impone considerar a la comunicación como un espacio a democratizar y en el que se pueda garantizar una participación genuina de la ciudadanía. De lo contrario, la política y el ejercicio ciudadano quedarán gravemente recortados.