Festejo por los avances contra «la política»

Las primeras estocadas de la «famiglia» judicial contra la política después de la estocada institucional que tiene al supremo Rossatti como cabecilla consiguen sonoros aplausos de la oposición mediática, que siente renovadas sus expectativas respecto de Cristina Kirchner.

Van der Kooy en Clarín, Liotti en La Nación y Tenembaum en Infobae se anotaron con otra casual coincidencia el fin de semana: los tres escribieron que el objetivo de «Ella» ya no es Guzmán, sino el presidente.

La misma Corte que aniquiló una ley que tenía quince años en vigencia y restituyó otra que estaba derogada para asaltar el Consejo de la Magistratura, volvió a dar una «señal de poder», como lo llama La Nación, y reforzó al Tribunal Federal que tiene la causa de los supuestos cuadernos, aquellos que nadie jamás vio, que fueron quemados y que luego reaparecieron.

También hubo celebración por el rechazo a la pretensión de concursar por un ascenso del juez mendocino Bento, a quien se le cuelga la letra K y contra el que Clarín viene manteniendo una incansable batalla.

Está en disputa, como escribieron varias veces estos medios, el margen de acción que los representantes de las instituciones políticas que se someten al voto tienen sobre la corporación judicial. El gran avance de la Corte Suprema de Inmundicia envalentonó a Lorenzetti, quien en principio había recurrido a un viajecito a México (¡con mis impuestos!) para no dar la cara en la votación que consumó el asalto al Consejo.

Pero el dispositivo de poder que está imponiendo esta reconfiguración institucional lo puso frente a los micrófonos de radio Mitre, nada menos que para el trabajo sucio de defender el «prestigio» de la Corte y levantar la apuesta: dijo que los representantes del pueblo que quieran introducir cambios en la Justicia tienen que pedir consulta con esta banda que ya está empalideciendo el recuerdo de la Corte menemista.

Lo de siempre: «reportaje» en Mitre y primeros títulos inmediatos en las ediciones electrónicas de Clarín, La Nación e Infobae. Sinfonía. Ya el lunes La Nación festeja el andar del Consejo y hace notar que es imposible que los consejeros de la oposición política y los de los jueces voten alguna vez en oposición a Rossatti. Desde ya, la celebración por el empujón cortesano a la «causa de los cuadernos» convive con incontables notas en contra de cualquier proyecto de ampliación de los miembros del máximo tribunal.

No es tan organizado, en cambio, el relato sobre los desdichados avatares de la política económica y la enérgica contribución que todos los sectores integrantes del Frente de Todos hacen cada día para empeorar la situación. Un día los títulos de estos medios dicen que Cristina, o Máximo, o La Cámpora o el «cristicamporismo» está por sacar del cargo al ministro Guzmán. Pero otro día, según las noticias dominantes, es el propio presidente quien está buscando reemplazante e incluso habla con Roberto Lavagna. Hay desmentidas a la versión pero a estos medios no les importa: la inestabilidad del ministro es la constante, en lo que parece una repetición de las maniobras editoriales cuando comenzaron a pronosticar que ya se iba, en 2020, mientras renegociaba la deuda con los acreedores privados usando unos tonos que no eran del gusto de la carroña financiera internacional.

Ya en fin de semana, Van der Kooy en Clarín, Liotti en La Nación y Tenembaum en Infobae se anotaron con otra casual coincidencia: los tres escribieron que el objetivo de «Ella» ya no es Guzmán, sino el presidente.

Recibieron advertencias los dirigentes de Juntos por el Cambio por sus sonoras disputas por las candidaturas para 2023. Pagni en La Nación escribió el martes 26 que Mauricio Macri decidió ser candidato, porque se autodefine como el único capaz de contener la pérdida de votos hacia la ultraderecha, hacia Milei.

La versión fue puesta en duda en el mismo diario en los días sucesivos, en los que la atención se corrió hacia la formidable operación macrista contra el emperador jujeño Morales, mediante tapas de Clarín que lo acusaron de haber acordado con el FDT el apoyo a la iniciativa oficialista en el Congreso sobre el Consejo de la Magistratura.

Obviamente, Macri escondió la mano mientras el columnista Roa ratificó lo publicado y su compañerito Van der Kooy le reprochó a Juntos por el Cambio el comunicado en el que acusó al diario por la opereta. Eso de culpar al «periodismo» es algo que hacen los K, amonestó, para advertirles que tienen todo servido para recuperar el poder político en 2023, pero no lo conseguirán con escándalos internos.Entre tales avatares, apareció otro blanco para la metralla de los tanques: el escritor Saccomano, por la osadía de recordar la alianza estrecha de los jerarcas de la Sociedad Rural con las dictaduras. Milei no está solo en el negacionismo.

Hugo Muleiro

Porteño, como periodista desempeñó funciones y cargos diversos en diarios y agencias de noticias. Fue secretario de redacción de DYN (Diarios y Noticias) y ANSA, y jefe de redacción y luego director periodístico de Télam. Se especializó en temas internacionales, en particular los referidos a América Latina. Autor de Palabra por palabra, estructura y léxico para las noticias (2002), Al margen de la agenda. Noticias, discriminación y exclusión (2006); de Los Garcas (2013) y Los Monstruos (2016), ambos con Vicente Muleiro. Participó de La esperanza insobornable. Rodolfo Walsh en la memoria (2017). Publica análisis sobre comunicación en varios medios nacionales y extranjeros. Dirige la revista digital La Poesía Alcanza (www.lapoesiaalcanza.com.ar). Fundador y expresidente de Comunicadores de la Argentina (Comuna)), entidad que promueve el derecho a la información y la circulación libre de la palabra.

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