Por qué Milei manipula la emocionalidad negativa
POR RAFAEL PRIETO | Milei no sólo es causa. También es síntoma. La fragmentación social lleva a la eliminación o cancelación de aquello que es distinto, especialmente cuando representa una amenaza, ya sea real o construida como preconcepto por las propias corrientes que alimentan la desintegración. La emocionalidad negativa no debería analizarse solo como un efecto de las contrariedades que se desarrollan en el terreno discursivo, sin dejar de considerar la gran incidencia que éstas poseen. Reconoce una base material que no debe soslayarse, producto de la desarticulación de la economía, y su consecuencia, el crecimiento acelerado de la desigualdad. Una realidad que no creó Milei pero que sí potenció y agravó a un ritmo vertiginoso.
