Crónicas sobre la comunicación: Los primeros pasos de la transmisión de información a largas distancias

La historia de la comunicación abarca un largo periodo de tiempo en el cual diferentes factores sociales, culturales y tecnológicos han influido significativamente en cómo las personas interactúan entre ellas. Se puede decir que los hitos más importantes de la historia de la comunicación humana han repercutido en el estilo de vida de las personas. En el siguiente artículo, y los que siguen, la propuesta es contar historias sobre la comunicación humana desde el inicio de las primeras civilizaciones hasta el presente. 

En la antigua Roma y también en Grecia había modos y sistemas de comunicación con cierta «tecnología». Alrededor del año 500 AC, hubo dos idóneos en el tema, Demokleitos y Kleoxenos, ambos naturales de Alejandría que inventaron una forma de emisión y recepción de mensajes mediante el fuego derivado de antorchas y solo se utilizaba durante la noche.

Debía darse en caminos que tenían colinas o montañas entre sí y consistía en colocar antorchas ubicadas en esas alturas y, según la cantidad y el lugar donde se ubicaban, el mensaje era leído.

Tenía una codificación establecida y se basaba en lo que hoy puede asemejarse a un algoritmo, ya que correspondía un número y una letra a cada antorcha encendida de grupos de a cinco.

Por ejemplo, a la letra beta le asignaban dos antorchas en la derecha del haz de cinco, y una en la izquierda. Para avisar el comienzo del mensaje se prendían las cinco y lo mismo cuándo finalizaba una palabra.

El fuego, ese elemento mágico y atractivo, fue parte vital de casi todos los sistemas de comunicación de esos tiempos, y lo fue para griegos, romanos, cartaginenses y otros pueblos.

En general la comunicación versaba sobre batallas, conquistas y sus consiguientes triunfos y derrotas.

Esquilo, ese gran dramaturgo griego (a la altura de Sófocles), en su obra La Orestíada —que trata sobre la maldición de la casa de Atreo y es parte de la trilogía completada con Las Coéforas y Las Euménides—, describe, en la parte que cuenta a Agamenón, como un centinela aguarda mirando sin descansar alguna señal ígnea, un dato de fuego que le informe sobre si cayó o no Troya.

Aníbal, el general cartaginés vencedor de Roma (Cornelio Nepote, un historiador romano, le bautizó como «el más grande de los generales») al atravesar los Alpes se comunicaba con sus oficiales mediante antorchas, pero también hogueras y humo.

El fuego presente en una de las épicas militares más asombrosas de la historia.

Aclaro, que Aníbal incorpora otros sistemas de comunicación basados en la acústica, sonidos provenientes de tambores y cuernos soplados.

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Osvaldo Mario Nemirovsci

Osvaldo Mario Nemirovsci Diputado Nacional (MC) por Río Negro. Presidente de la Comisión de Comunicaciones e Informática (2003/07). Director de Propuesta para la Industrialización y Recuperación de la Cultura Audiovisual (Pirca).

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