Pandemias y Vacunas, un newsletter para combatir las noticias falsas

Pandemias y Vacunas es un canal de información en Telegram creado por Walter Goobar y producido con la colaboración de Hernando Kleimans y Sylvia Schulein, también integrante de Esfera Comunicacional. En octubre pasado esta iniciativa fue uno de los ganadores de los Premios Democracia 2021 de la Fundación Octubre en el rubro Comunicación en tiempos de pandemia por su «compromiso con la información certera y precisa en tiempos de infodemia». En esta entrevista Goobar explica cómo surgió el proyecto, cuál es su función social y a qué se debe su éxito.

Durante casi cuarenta años me dediqué a hacer periodismo internacional y fui corresponsal de guerra, me tocó cubrir muchos conflictos bélicos en Oriente Medio, en América Latina, me tocó cubrir invasiones norteamericanas en Afganistán, en Panamá, en Haití, y eso me dio una suerte de visión particular respecto de los conflictos bélicos, pero también de lo que son las posguerras. Entonces, en el contexto de la pandemia, advertí rápidamente que, en algún sentido, las consecuencias de ésta serían, sin la destrucción de infraestructura, muy semejantes al de una guerra. Como se sabe, en todas las guerras la primera víctima es la verdad.  La conclusión está clara, en el caso de la pandemia también la primera víctima, o una de las primeras víctimas, iba a ser la verdad. Entre otras cosas porque en el caso de la Argentina, como en el caso de varios países, había muchos intereses comerciales y disputas de mercados que llevaría a lo que después de denominó infodemia[i]; es decir, la pandemia en los medios de comunicación.

Por eso, hace más o menos un año —con la colaboración de Sylvia Schulein, periodista especializada en temas de salud, y Hernando Kleimans, periodista que habla ruso a la perfección— lanzamos Pandemias y Vacunas, un canal de comunicación que trata de evitar las noticias falsas, chequeando la información que difunde. Comenzamos por hacer llegar la información que recolectamos diariamente a los médicos, infectólogos y a periodistas especializados que comenzaron a confiar en nosotros. De a poco, este canal se convirtió en un punto de referencia, tanto para funcionarios, médicos, científicos y periodistas, como para ciudadanos de a pie. Hoy la lista de suscriptores supera las cuatro mil personas. La mayoría son de la Argentina, pero también hay suscriptores de América Latina y Rusia. Esta confianza también tiene que ver con que fuimos los primeros en organizar webinarios con el Centro Nacional de Investigación de Epidemiología y Microbiología Gamaleya para que los médicos argentinos pudiesen preguntar directamente a los científicos rusos sobre las características de la vacuna Sputnik.

Es decir, Pandemia y Vacunas no está orientado a capturar un público masivo. Lo que hicimos fue trata de capturar a los formadores de opinión (periodistas que reproducen información, productores de radio y TV, funcionarios y médicos que estuvieron en la primera línea de combate en contra del covid, e incluso diplomáticos de distintos países.

Así fue como este pequeño canal, que comenzó por WhatsApp y se amplió con Telegram, se convirtió en el caso de la Argentina en una referencia. Por ejemplo, nosotros recibimos los comunicados del Fondo Ruso de Inversión Directa, el FRI, como se lo conoce en castellano, y las consultas de funcionarios del gobierno suscriptos al newsletter, médicos que necesitan más información sobre determinado.

Y lo que de alguna manera se convirtió en una especie de «deporte» para nosotros fue combatir las noticias falsas. En algún momento hubo una campaña feroz en contra de la vacuna Sputnik, ya que había un lobby muy poderoso, con muchos recursos y muy vinculados con los medios de comunicación, particularmente con el Laboratorio Pfizer, que también hizo un lobby feroz en contra de las vacunas chinas. Hay que entender que la mitad de los latinoamericanos han sido vacunados con vacunas rusas o chinas lo que produjo un cimbronazo en el mercado de los medicamentos y en particular de las vacunas.

Al combatir y desmentir entonces las noticias falsas nos convertimos en una fuente creíble. Mucha gente cuando tiene dudas simplemente nos consulta. Y, en algunos casos, logramos trabajar más rápido que las agencias de noticias por el hecho de recibir de manera más temprana información del Gamaleya o del FRI. De tal manera que hoy, a casi un año de haber lanzado Pandemias y Vacunas, estamos pensando en formar una suerte de asociación civil, de darle alguna forma institucional a este proyecto para seguir aportando e incrementar el conocimiento y el intercambio de información ya sea científica, cultural, comercial entre la Argentina y Rusia.

Vale la pena recordar que al comienzo de la pandemia en la Argentina nadie sabía qué era el Instituto Gamaleya y que tenía cinco premios nobel. Esto ha hecho, por ejemplo, que ahora la gente esté informada y valore. Pero todavía hay mucha desinformación que viene de la época de la Guerra Fría y que muchos medios y periodistas siguen hablando como si todavía estuviéramos en esa época sin siquiera tener en cuenta cómo son los sistemas políticos en Rusia o en China. Entonces, de alguna manera también contribuimos a aportar más información y conocimientos y combatir muchos prejuicios que existían en este terreno.

Con Sylvia y Hernando hicimos este canal de información pensando en aquella información imprescindible para sobrevivir en pandemia. Hay una determinada información que en una guerra o una posguerra uno necesita para sobrevivir, para orientar a los funcionarios, para alerta la gente cuando no se sabía cómo eran las formas del contagio, pero con el cuidado que muchas veces no tiene los medios masivos de comunicación y mucho menos las redes sociales que difunden noticias falsas por no chequear la información. En nuestro caso, ante la posibilidad de una primicia, si la información no está debidamente verificada no la publicamos.

Ahora bien, no hay que olvidar que la pandemia genera condiciones que facilitan las operaciones de acción psicológicas para manipular a la gente y hacer salir los miedos más primitivos; es decir, hacer que la gente confíe más en los rumores que en fuentes confiables. Por eso tratamos de no basarnos en rumores y brindar información de fuentes comprobables y jamás de repetir cadenas de wasap, por ejemplo. Esa metodología de trabajo nos dio credibilidad y eso hizo que la Fundación Octubre nos concediera el Premio Democracia en el rubro Comunicación en tiempos de pandemia por nuestro trabajo con un medio de comunicación pequeño, modesto, que no es más que una línea de WahtsApp y otra de Telegram más el compromiso y la voluntad de tres periodistas que brindamos información seria a gente que tiene que tomar decisiones. En fin, creo que nuestros suscriptores valoran nuestra información y la seriedad con la que trabajamos. Y esto explica el éxito de nuestra propuesta sostenida en un equipo en donde cada uno contribuye para que el proyecto pueda andar y crecer.

En cuanto al futuro, la pandemia del covid-19 ha puesto de relieve la desigualdad que hay en el mundo, lo cual se manifiesta particularmente en la ausencia del acceso equitativo a las vacunas. Ante ello, es necesario una solución global. Todo depende de cómo actúen los líderes políticos. Urge entonces un replanteo de las relaciones entre países que debería conducir a una mayor cooperación y a una mayor igualdad internacional.

[i] (NdeR) El término infodemia hace referencia a una cantidad excesiva de información tanto en los medios como en las redes sociales que dificulta que las personas encuentren fuentes confiables y orientación fidedigna cuando las necesitan. Es decir, un ámbito propicio para las operaciones de acción psicológicas y la instalación de noticas falsas.

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