¡La televisión abierta es de las pocas cosas gratis que van quedando!

Por qué no es conveniente quitar espacio que corresponde a la televisión digital en el espectro radioeléctrico para usar en otras variables de la comunicación, como puede ser el 5G.

Lo digital, en televisión, permite convertir y transmitir datos, sonidos e imágenes por medio de dígitos binarios (ceros y unos). Estos son comprimidos y se descomprimen al momento de retransmitir, economizando espacio. A su vez, la digitalización converge en contenidos y en distintas plataformas puesto que sus señales pueden enviarse por soportes comunes para diversas redes, ya sea ésta transmisión por ondas o cables ópticos e incluso desde emisiones satelitales. Todos esto permite un ahorro en el uso de frecuencias y de energía, ya que habrá más señales utilizando menos espectro.

Pensar, como algunos lo creen hoy, que esta tecnología solo se mira desde la técnica, es un error. Los medios de comunicación cumplen roles determinantes en las sociedades que se pretenden democráticas y por eso la inevitable transición hacia la televisión digital debe cubrir también las necesarias garantías para un eficiente y real ejercicio de la libertad de expresión, la federalización de contenidos, la accesibilidad de personas con discapacidad, la gratuidad, la promoción de diversidad, el pluralismo informativo y otros valores que hacen a las libertades civiles y los derechos humanos.

En este camino la realidad digital, que ofrece más señales televisivas con menos uso de espectro, es un aval para sumar flujo de información y ofrecer contenidos de distinto consumo cultural para la audiencia. A la vez que esta capacidad de multiplicar señales afianza el acceso de nuevos posesionarios de licencias sin afectar a los actuales con lo que se diversifica la matriz tradicional de los «dueños» de medios. Este avance tecnológico promete oportunidades de acceder a las frecuencias a sujetos y sectores generalmente relegados y excluidos.

Ahora bien, y por qué insisto e insisto en la necesidad de un Proyecto Integral, Nacional y Democrático de Comunicaciones en la Argentina, pues de no tener una mirada plena, global desde ese proyecto, que debe contener los intereses, demandas y derechos de nuestros conciudadanos, se corre el riesgo de tomar en forma particular la mudanza de lo analógico a lo digital y priorizar otros vectores de la comunicación que también utilizan espectro y quitarle bandas a la televisión digital (por ejemplo, para usar 5G).

De hacerse así, no solo se modificarían criterios técnicos en cuanto a usos de bandas y frecuencias, sino que se disminuiría la posibilidad de mayor pluralismo por mayor cantidad de señales, se limitaría la libertad de expresión, mermaría la diversidad cultural y habría menos circulación de información.

A mí me parece que estamos a tiempo de evitar esto y seguir construyendo derechos, en este caso referidos a la comunicación.

Osvaldo Nemirovsci

Diputado nacional (MC) PJ-Rio Negro (2003/2007), durante ese período legislativo fue presidente de la Comisión de Comunicación e Informática de la Cámara de Diputados de la Nación. También se desempeño como coordinador de la Televisión Digital Argentina (2009-2015). Director de Pirca, Observatorio de la Industria Audiovisual Argentina. Autor del libro El desafío digital. Comunicación, conflictos y dilemas (Eduntref)

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