Diálogo, valor de la democracia

Según el último sondeo de opinión elaborado por Taquion tras las elecciones, cuatro de cada seis argentinos valoran al diálogo como pilar de la democracia. El informe también detalla que seis de cada diez argentinos sienten esperanza, confianza, seguridad y expectativa tras el resultado electoral.

De acuerdo a los resultados que arrojó el último sondeo de opinión de alcance nacional desarrollado por Taquion Research Strategy cuatro de cada seis argentinos, valoran el diálogo como pilar de la democracia, seis de cada diez sienten hoy esperanza, confianza, seguridad y expectativa y ocho de cada diez consideran que el resultado electoral, se traducirá en pérdida de poder político del Gobierno nacional.

El relevamiento indica que «la búsqueda de consensos es un aspecto compartido entre la mayoría de los votantes de los diversos espacios políticos. Cuando se establece un diálogo, ambas partes parecen estar dispuestas a cambiar, lo que genera un tinte optimista, una lógica de cercanía mediante el intercambio. Como diría un conocido pedagogo: “El diálogo no impone, no manipula, no domestica, no esloganiza”».

El trabajo (2520 casos efectivos relevados del 16 al 19 de noviembre pasado, cuyo margen de error es de dos por ciento) se efectivizó de manera online mediante un cuestionario semiestructurado, que fue respondido por personas mayores de dieciséis años con acceso a Internet y redes sociales, siendo éstas el vehículo informativo por excelencia entre quienes participaron de la encuesta y entre ellas Meta (ex-Facebook) Instagram y Twitter las más utilizadas.

La muestra sugiere que «el triunfo de la oposición en general en las elecciones legislativas es entendido —por la mayoría de los argentinos—, como un eje esencial que consolida fuerzas de cara a los próximos dos años y a la posibilidad de construir un apoyo a una propuesta alternativa de poder en el 2023. En este sentido, el poder político es percibido como uno de suma cero, en donde el incremento del poder de la oposición ocurre a costas del deterioro en el oficialismo».

La investigación elaborada por Taquion consultora liderada por el analista y estratega político, comunicacional y comercial Sergio Doval arriba a la conclusión que la performance de la alianza opositora Juntos, despertó sentimientos positivos entre el segmento etario con más votantes de este espacio: los llamados baby boomers, término con el que generalmente son definas aquellas personas nacidas entre 1946 y 1964, durante la explosión de natalidad posterior a la Segunda Guerra Mundial.

Por su parte —explica la encuesta— el respaldo electoral obtenido por el liberalismo, potenció la expectativa que ya reinaba entre sus seguidores. En el medio, los centennials (nacidos a partir de fines de los noventa) que desconocen el mundo pre-Internet y los Millennials (nacidos durante los ochenta) generación que suele decirse se caracteriza por sus altos valores sociales y éticos exhiben su preocupación, desconfianza y miedo tras el resultado electoral.

Si bien algunos electores de los que votaron con convicción y satisfacción creen que los diputados representan a todos los argentinos, tal convicción no es popular entre la mayoría, pues solo dos de cada diez entienden que los legisladores que habitan la Cámara Baja, representan los intereses de toda la ciudadanía, lo cual manifiesta según interpreta la consultora, un síntoma claro de «crisis de representación».

La pesquisa de Taquion (término que refiere a toda aquella partícula hipotética capaz de moverse a velocidades mayores que la luz y que solo es observable por sus reflejos) enfatiza que la seguridad, como principal preocupación de los argentinos, creció trece puntos durante los último seis meses y hecho que atribuye a «la apertura progresiva tras un extenso confinamiento que hoy se halla próxima a la “normalidad” prepandemia» lo cual «deja en evidencia que es una cuestión que nunca dejó de ser trascendental, pero que la crisis sanitaria y el encierro la colocaron temporalmente en un segundo plano”.

Tanto el presidente Alberto Fernández (62,6%) como la Vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner (69,2%) y Mauricio Macri (60,6%) cosechan, en términos de imagen, un rechazo mayor al 60%, siendo Horacio Rodríguez Larreta con un importante nivel de imagen negativa superior al 44%, el dirigente político con mejor ponderación social entre los relevados por Taquion. Aun así el jefe de Gobierno porteño, aparece en la muestra como el referente político que lidera la oposición, ubicándose por encima de Patricia Bullrich, Mauricio Macri, Javier Milei y María Eugenia Vidal.

Finalmente la medición refiere que seis de cada diez argentinos invertiría o ahorraría un porcentaje de su sueldo si tuviera la posibilidad y argumenta que «si bien la situación económica desfavorable para gran parte de la población, torna difícil pensar en un excedente del ingreso, la mayoría de los argentinos sostiene que, si su situación económica se lo permitiese, no destinarían este sobrante a pagar una deuda. Es pertinente señalar que existe un elevado nivel de endeudamiento en la población, lo cual llama la atención al notar que ocho de cada diez priorizarían ahorrar o invertir por sobre el compromiso de la deuda».

Conclusiones

A modo de resumen final, Taquion interpreta que «las elecciones de medio término son un punto de evaluación que refleja en cierta medida la postura de la gente hacia la gestión y el rumbo del país. El resultado electoral desfavorable para el gobierno —quizás como una expresión de enojo, hartazgo, o simplemente un castigo a un manejo cuestionado por la masa de votantes—, despierta esperanza, confianza, seguridad y expectativa entre los argentinos. Este empujón optimista conduce a apostar en el país, algo que más gente haría si tuviera la posibilidad. Los compromisos de índole económica —las deudas—, pasan a un segundo plano; la inversión y el ahorro se convierten en la prioridad».

«Estas elecciones —refiere el trabajo— fueron llevadas a cabo en un país donde rige el cansancio y el agotamiento generalizado. Es así que muchos argentinos han votado con convicción, entusiasmo y satisfacción. Con el mismo grado de certeza, estas personas afirman que el resultado electoral se traduce en una pérdida de poder del Gobierno nacional. No obstante, la cuestión se torna controversial: pocos creen que los diputados representan a todos los argentinos. En esta crisis de representación, se convoca al diálogo, un pilar esencial para el eficiente desempeño de la democracia.»

«En paralelo, la pandemia y sus restricciones han ido aminorando, posicionándose hoy en niveles cuasi pre-pandemia. Por consiguiente, una mayor circulación de la gente en la calle ha rebrotado una preocupación preexistente entre los argentinos: la inseguridad. En definitiva, el país es visualizado por la gente como un barco cuya tripulación tiene perspectivas contrapuestas. Una mayoría reclama por un giro en el timón direccional; otro grupo —más reducido—, ignora la dirección de la embarcación, ya que el destino es el “hundimiento” y —según estos—, se torna cada vez más inevitable», concluye el sondeo.

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Walter Valdez Lettieri

Periodista, asesor en comunicación. Editor del blog Macondo (https://valdezlettieri.wordpress.com)

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