La Ciudad gastó $ 99 mil millones en pauta oficial en 2024 e YPF otros $ 129 mil millones en 2025

Dos investigaciones de Chequeado revelan cómo el Gobierno porteño y YPF distribuyen millones en publicidad oficial con criterios opacos, sin ley que los regule y, en el caso de la petrolera estatal, desafiando órdenes de transparencia.
Dos investigaciones recientes de Chequeado «iluminan» un mismo territorio opaco: el de la publicidad oficial en la Argentina del ajuste. Por un lado, los casi cien mil millones de pesos que el Gobierno de Jorge Macri distribuyó entre los medios de comunicación durante 2024, relevados por Agustín Espada, Ignacio Ferreiro y Manuel Tarricone. Por el otro, los $ 129 mil millones que YPF destinó a publicidad en 2025 sin informar —pese a una orden explícita— adónde fue ese dinero, una pesquisa firmada por José Giménez. Juntos, los datos dibujan un sistema en el que el Estado, bajo distintas formas jurídicas, sigue siendo un actor central en el financiamiento mediático, con criterios opacos, sin ley que los regule y con una empresa pública que desafía abiertamente las normas de transparencia.
La Ciudad, campeona del gasto por habitante
El Gobierno porteño gastó 99.002 millones de pesos en pauta oficial durante 2024, según datos publicados por su propia Subsecretaría de Comunicación Social. Si bien en términos reales eso representa una caída de casi el 9 % respecto al último año de Horacio Rodríguez Larreta —quien por entonces era precandidato presidencial y tenía razones propias para potenciar su visibilidad—, la cifra coloca a la Ciudad en un lugar de liderazgo incómodo: es el distrito que más gasta en publicidad oficial por habitante entre los más poblados del país.
La comparación es elocuente. Mientras la Ciudad invirtió unos $ 32.000 por habitante, la provincia de Buenos Aires destinó $ 2.360, Córdoba $ 2.430 y Santa Fe $ 2.039. La distancia es tan pronunciada que el gasto porteño resulta más comparable con el de una gran corporación que con el de un gobierno provincial. De hecho, el único actor del ecosistema que se le acerca en magnitud es YPF, la petrolera con mayoría estatal, gastó 97 mil millones de pesos en publicidad durante 2024, prácticamente el mismo monto.
Máximo Merchensky, subsecretario de Comunicación Social porteño, justificó la diferencia con otras jurisdicciones argumentando que la Ciudad tiene una «caja única» con «control exhaustivo» y que no disimula su gasto a través de entes descentralizados, como ocurriría en otros distritos. La defensa puede ser válida en términos de transparencia formal, pero no responde a la pregunta de fondo: ¿por qué gastar tanto?
Del total distribuido en 2024, el Grupo Clarín recibió el 10,7 % de la pauta, unos 9.717 millones de pesos, y se posicionó como el conglomerado más beneficiado. Detrás suyo, el ranking que documentaron Espada, Ferreiro y Tarricone revela una particularidad del ecosistema audiovisual argentino: el podio está dominado por empresas extranjeras dueñas de señales de cable. Disney —propietaria de ESPN y otras señales— recibió $ 5.833 millones; Viacom, por entonces dueña de Telefe, cobró 5.481 millones; Warner-Discovery se llevó 4.194 millones; y el Grupo Werthein, titular de DirecTV en el país, sumó 3.213 millones.
Los grupos de medios locales recién aparecen a partir del sexto lugar: América (2.188 millones), Indalo (2.147), Octubre (1.730), Olmos (1.570) y La Nación (1.459) completan el top diez. La distribución refleja el peso de las plataformas de televisión de pago en el consumo mediático argentino, pero también plantea preguntas sobre los criterios utilizados para asignar fondos públicos a señales de alcance internacional.
Más de un tercio del gasto total —33.796 millones de pesos— se destinó a publicidad en la vía pública. En este rubro, sin embargo, no es posible conocer a qué empresas fue ese dinero: el gobierno sólo publica los formatos (mobiliario urbano, pantallas LED, estadios, colectivos) pero no los beneficiarios concretos.
Merchensky explicó que la pauta se distribuye con un «criterio profesional» que pondera el rating esperado y la intención de ampliar la pluralidad de voces. Pero los datos que relevó el equipo de Chequeado muestran inconsistencias llamativas entre audiencia y dinero recibido.
En televisión de pago, DirecTV fue la señal que más publicidad cobró, aunque no es la de mayor audiencia: esa posición la ocupa TN. En el universo digital, el portal de Clarín recibió más inversión que el de Infobae o La Nación, pese a que ambos registran más visitas. Sitios de tráfico modesto, como las webs de Canal 13 o ESPN, recibieron más fondos que El Destape, que figura entre los diez portales de noticias más leídos del país según Comscore.
En radio, el criterio sí parece seguir más de cerca la audiencia: Mitre, La 100, Radio 10 y Pop encabezan la pauta en línea con los datos de Kantar Ibope. Pero la tercera emisora FM más beneficiada es Radio Con Vos, que no aparece entre las diez más escuchadas del país.
Un detalle que merece atención aparte: el gobierno porteño también pautó en sitios web que llevan nombres de periodistas individuales. Entre los más beneficiados figuran páginas asociadas a Antonio Fernández Llorente (14 millones), Gonzalo Sánchez (11,8 millones), Gerardo «Tato» Young (10,1 millones), Débora Plager (nueve millones), María Laura Santillán (6,3 millones) y Eduardo Feinmann (6,2 millones). Chequeado consultó a todos ellos, pero no obtuvo respuesta antes de publicar el relevamiento.
YPF gasta, pero no informa
El caso de YPF, investigado por Giménez, suma otra capa al problema. La empresa petrolera de mayoría estatal destinó 128.838 millones de pesos a publicidad y propaganda durante 2025 (el gasto había sido de $ 97 mil millones en 2024; es decir, creció 31%, igual que la inflación). El dato surge de su propio balance financiero, que es público por tratarse de una empresa cotizante. Lo que no es público —y ahí está el nudo— es a qué medios fue ese dinero.
El contexto en el que se produce este gasto es significativo. Desde que asumió Javier Milei, la pauta oficial de la administración central fue reducida prácticamente a cero. YPF, en cambio, mantuvo su nivel de inversión publicitaria prácticamente sin alteraciones durante 2024 y 2025, convirtiéndose en uno de los pocos canales por los que el Estado nacional siguió inyectando fondos al sistema de medios.
Ante un pedido de acceso a la información presentado por el Centro de Datos de Chequeado en septiembre de 2024, YPF se negó a detallar en qué medios, redes sociales y agencias invierte su presupuesto publicitario. La empresa argumentó que, por ser una sociedad anónima, no estaba obligada a responder. Chequeado impugnó esa negativa ante la Agencia de Acceso a la Información Pública, que en marzo de 2025 dictaminó en contra de YPF y la ordenó brindar los datos. La empresa ignoró la orden.
La misma agencia ubica a YPF en el puesto 77 sobre cien en su ranking de transparencia institucional, con apenas 28,3 puntos sobre cien posibles. El puntaje surge de evaluar trece aspectos de cumplimiento normativo en materia de acceso a la información.
El vacío legal que lo hace posible
Detrás de ambos casos hay una ausencia estructural que los investigadores de Chequeado identifican como denominador común: en la Argentina no existe una ley nacional que establezca criterios objetivos para la distribución de la pauta oficial. Ni la Ciudad de Buenos Aires ni la provincia de Buenos Aires —ni la nación— tienen una norma que fije parámetros de audiencia, pluralismo o equidad geográfica como condición para recibir fondos públicos. En ese vacío, cada gobierno decide según sus propias reglas, no siempre explicitadas y casi nunca verificables en tiempo real.
El resultado es un ecosistema en el que los medios más poderosos —y los más cercanos al poder de turno— tienden a concentrar la pauta, mientras las audiencias reales funcionan como justificación posterior más que como criterio previo. Y donde una empresa del Estado puede gastar 129 mil millones de pesos en publicidad sin que nadie, por ahora, pueda saber exactamente a quién le está pagando.
Luego de publicadas las notas sobre el gasto en pauta publicitario del gobierno de la Ciudad e YPF, Espada escribió en su cuenta de X que el Banco Nación aumentó un 57 % su gasto en publicidad durante 2025 (pesos constantes, ajustados por inflación). «En 2025 invirtió $ 54.754 millones en publicidad. Esto se suma a lo invertido por YPF en el mismo período: $ 128 mil millones».
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