Las redes sociales y sus métodos de manipulación

Desde el laboratorio de tecnología persuasiva ubicada en el corazón de Sillicon Valley hasta el reconocimiento de los CEO de las grandes empresas admitiendo los mecanismos que emplean para volverlas más adictivas, un recorrido que deja en evidencia el enorme poder de manipulación que tienen estas plataformas

Lejos de ser una teoría conspirativa que busca perjudicar el desarrollo de la tecnología, las evidencias que demuestran que las plataformas digitales están diseñadas para manipularnos psicológicamente son más que evidentes. Podemos comenzar este artículo mencionando que dentro de la universidad de Stanford, ubicada en el corazón de Sillicon Valley, se encuentra el Laboratorio de Tecnología Persuasiva.

La versión oficial del laboratorio en el cual trabaja un grupo selecto de científicos, es que los objetivos que se buscan ahí están vinculados a mejorar los dispositivos, páginas web y aplicaciones para que su usabilidad sea lo más placentera posible. Pero claramente las intenciones son otras, ahí se afina el lápiz para diseñar plataformas que puedan manipular nuestros pensamientos y nuestras emociones.

En sus comienzos, lejos de tener todas estas aristas oscuras, el surgimiento de Internet como un medio masivo había despertado en la sociedad una gran esperanza. Se veía como de manera horizontal se construía una herramienta que acercaría a la población mundial el conocimiento y que esto sería de manera completamente gratuita.

El hecho de que el acceso a la red de redes fuera sin costo alguno había despertado serios problemas en los inversionistas que necesitaban recuperar la plata que habían puesto en el desarrollo del software y hardware que permitía poner en funcionamiento la World Wide Web. Entre 1997 y 2001 se pinchó la burbuja que se había creado alrededor de las «puntocom», muchas de las empresas que se habían iniciado en este camino empezaron a quebrar. Solo sobrevivieron algunas, entre las empresas que peleaban por seguir en pie se encontraba Google.

El modelo de negocio que habían diseñado Larry Page y Sergei Brin al principio era muy parecido al esquema publicitario que tenían los antiguos medios de comunicación. Por aquellos años podías entrar a una página web y. a diferencia de ahora, solía haber un banner. Por aquel entonces la publicidad era la misma para todos. La cuestión cambió rotundamente cuando el algoritmo empezó a personalizar los avisos.


TE PUEDE INTERESAR

Internet se rompió

Por Axel Marazzi


Para personalizar los avisos publicitarios y que a cada uno le llegue el indicado empezaron a hacer uso de nuestros datos. ¿Qué significa esto? Que cada vez que nosotros estamos navegando por Internet o mediante las interacciones que realizamos en las redes sociales se va creando un perfil de nosotros mismos. Un gran registro sobre nuestros gustos, inquietudes y pensamientos.

Para eso estas empresas necesitan que estés la mayor cantidad de tiempo posible adentro de sus plataformas. Es así como entre ellas se pelean todo el tiempo por tu atención, cuanto más tiempo estés más datos van a obtener y de esta manera más eficiente será la publicidad que van a diseñar para vos. Estas empresas están las veinticuatro horas «chupando» datos personales, incluso cuando no estas usando ningún servicio vinculado a ellas. Es así como la especialistas y socióloga Shoshana Zuboff afirma que los datos personales son el comoditie del siglo XXI.

Nunca en la historia se había diseñado una herramienta que tenga el poder de manipularte y usarte a su antojo. Un lápiz, un martillo, una brújula o una linterna no saben nada de vos. Sin embargo, cada minuto que estás con el celular en la mano es un caudal de datos que le llegan a estas empresas sobre tu personalidad. Por eso se vuelven tan adictivas, el periodista Esteban Magnani afirma que «Las aplicaciones están diseñadas para que vos no las puedas dejar».

Lejos de ser algo oculto, los directivos de las mismas compañías no tienen ningún reparo en reconocer el poder de manipulación que tienen. Por citar algunos ejemplos. Neal Mohan, director de Producto de YouTube declaró que el setenta por ciento de los videos que se consumen en la plataforma fueron gracias a que la inteligencia artificial los recomendó, dejando en claro lo lejos que estamos de tomar nuestras decisiones a la hora de ver un simple video.

Pero la declaración más escalofriante llegó de parte Reed Hastings, CEO de Netflix que dijo: «Si lo piensas bien, cuando ves Netflix y te enganchas con una serie, te quedas despierto hasta tarde viendo capítulos. De verdad, nuestro verdadero competidor para que la gente siga viéndonos es el sueño», dejando en claro que hasta son capaces de generar los mecanismos suficientes para que ni siquiera decidas cuando vas a ir a dormirte.

Mariano Quiroga

Miembro de Comunicadores del Campo Popular (CCP), donde da charlas de innovación en periodismo y capacita en cómo aplicar las TIC en los emprendimientos comunicacionales.

También te podría gustar...

Deja un comentario