La nueva interfaz de la vigilancia se llama agente

La transición de los chatbots a los agentes inteligentes no es un avance técnico: es una disputa por el control de la capa más íntima de la vida digital. Meta y Google compiten para administrar nuestras acciones cotidianas bajo el argumento de la conveniencia, mientras sus modelos de negocio permanecen intactos: capturar datos, inferir conducta, monetizar comportamiento. La alternativa descentralizada existe, pero su complejidad la deja fuera del alcance de la mayoría. Y esa brecha es exactamente la que las grandes tecnológicas están corriendo a cerrar.

Los asistentes a un encuentro de Baidu en Pekin, China, llevaron sus computadoras portátiles para instalar el agente de IA OpenClaw.

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