Por un ecosistema comunicacional virtuoso


Unidad estratégica entre el Estado, los privados, el capital social, la academia y las universidades

Interesante, y válido, que los principales actores del mundo de las telcos y la comunicación se reúnan en buenos y cordiales marcos de debate. Así ocurrió en el encuentro de la Confederación Latinoamericana y Caribeña de Energía y Telecomunicaciones Rurales, Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (Clertic), donde operadores del área concurrieron a exponer su mirada sobre la industria regional, necesidades y propuestas. Grandes y chicos, cooperativas y grupos poderosos y dominantes, mostraban voluntad de trabajo conjunto. Es una buena señal. Argentina precisa consensos y acuerdos. Es correcto y lo venimos pidiendo desde hace mucho. Unidad estratégica entre el Estado, los privados, el capital social, la academia y las universidades para lograr un ecosistema comunicacional virtuoso, equilibrado y atractivo para la democratización del espacio, su uso popular e incluyente pero también para los negocios atinentes. Cada cual protegiendo sus cabales intereses y juntos aportando a la construcción de un verdadero, eficiente y democratizado sistema de telecomunicaciones y radiodifusión en el país. Esta reunión transitó ese carril. 

Al menos desde las intenciones, la buena voluntad primó. Sí queremos observar y diferenciar algunas opiniones que estimamos contrarias a lo que debe ser un verdadero sistema de telecomunicaciones, comunicaciones, mundo digital e innovación tecnológica vinculada. Y, sorpresivamente, esta discordia la tenemos con un funcionario, de altísimo nivel gubernamental como es el presidente de Arsat, Matías Tombolini, quien, contrariando años de construcción filosófica, nacional, democrática y regulatoria sobre las comunicaciones, afirma que «donde el mercado no llega tiene que llegar el Estado para generar externalidades positivas».

Permítannos decir que en aquellos territorios donde el «mercado llega» también el Estado puede ser motor de positividades no dadas solamente por coberturas, infraestructura, señales etcétera, sino en virtud de ser portador de valores ajenos a las necesidades comerciales como el uso democrático de espectro, accesibilidad para PcD, precios y tarifas testigos, apoyo crediticio a pyme y unifamiliares que prestan servicios de Internet y telecomunicaciones y a radiodifusores comunitarios, tercer sector (ley 26522) y otras variables de optimización para audiencias y usuarios.

No conforme con esta, a nuestro juicio poco feliz definición, Tombolini agrega (según medios periodísticos presentes, con cierto fervor…) «Arsat no hará última milla y que el rol de la empresa como firma estatal es cubrir dónde el privado no llegó». Abrimos paréntesis en cuanto al rol de Arsat en la última milla. Debatiremos y opinaremos en otro momento. Existen dudas, serias y razonables, sobre la conveniencia o no. Pero el resto de esa frase es, permitan cierta calificación muy negativa: lamentable. ¡Muy! Que el Estado, en su rol de administrador del espectro llegue «solo» adonde el privado no llegó, remite a la triste y, por suerte, desaparecida idea apotégmica que la ley 22285 aquella famosa Ley de Medios de la dictadura sentaba para la televisión pública donde asignaba el criterio de «subsidiariedad del Estado» para que puedan emitirse señales de la televisión pública solamente donde no haya presencia de canales gerenciados por privados.

El Estado, en este caso Arsat, y respetando todo marco de acuerdos con el subsector privado y las empresas de capital social, tiene indelegables funciones que cumplir. No se regalan con una frase de compromiso o para agradar interlocutores. Que lo público llegue solo donde no llega lo privado es, sin duda, la subsidiariedad del Estado. Viejo tormento de quienes bregamos por una democrática forma comunicacional. Por suerte, superada. Hasta hoy. Suena parecido y es lamentable. Un funcionario no puede ni debe expresar esa posición. Es más, un funcionario de un gobierno peronista y frentista…no debe siquiera pensarlo. 

* Las siguientes firmas corresponden a integrantes del Foro Nacional por la Comunicación, el Mundo Digital y Nuevas Tecnologías. Osvaldo Nemirovsci – Faustino Velasco –Clarisa Ercolano – Cristian Jensen – Claudio Morgado – Alberto Nadra – Vivian Elem – Leonardo Cacho Napoli – José Luis Tombo – Patricia Pittaluga – Luis Del Giovannino – Graciela Ramos- Luis Barberis – Marcelo Valente – Marcos Camacho.

Foro Nacional por la Comunicacion el Mundo Digital y las Nuevas Tecnologias

Colectivo integrado por cincuenta profesionales, idóneos e indagadores del tema, coordinado por el licenciado Osvaldo Nemirovsci.

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