Lamelas, Arsat y la disputa por la soberanía tecnológica argentina
La presión de Estados Unidos contra Huawei, el interés por las redes 5G y las visitas de funcionarios y empresarios tecnológicos a Arsat forman parte de una disputa más amplia por el control de la infraestructura digital argentina. En ese escenario, la red federal de fibra óptica aparece como un activo estratégico.

Alfredo Moreno
Computador Científico. Profesor TIC en la Universidad Nacional de Moreno (UNM). Integrante de la Red de Pensamiento Latinoamericano en Ciencia, Tecnología y Sociedad (Placts).
IDEAS CLAVE
La fibra óptica es estratégica para el 5G: sin una red troncal capaz de soportar el volumen de datos, el despliegue de las nuevas redes móviles queda limitado.
Huawei es parte de una disputa geopolítica mayor: las presiones sobre CALF expresan el conflicto entre proveedores tecnológicos chinos y estadounidenses por el control de las infraestructuras digitales.
Arsat concentra activos estratégicos: sus más de 36 mil kilómetros de fibra óptica y su infraestructura de datos convierten a la empresa estatal en una pieza central de la soberanía tecnológica argentina.
La disputa excede las telecomunicaciones: Pax Silica, Palantir, Open RAN y los proyectos de inversión tecnológica aparecen vinculados a una discusión más amplia sobre datos, inteligencia artificial, seguridad y autonomía digital.
El interés de EE. UU. por la red de fibra óptica más grande de Argentina es el «gambito de dama» en la partida con Huawei. El ataque de Peter Lamelas a Huawei esconde la entrega, a cargo de Javier Milei, de la Red Federal de Fibra Óptica (Refefo) a una empresa estadounidense. Se trata de la red federal de la empresa pública ARSAT, con más de 36.000 kilómetros de fibra óptica desplegada en todo el territorio argentino. Representa una infraestructura de telecomunicaciones indispensable para el despliegue de las redes 5G en el territorio nacional. Fue construida y desarrollada con inversión del Estado durante períodos de gestiones políticas que planificaron una red federal con inclusión social, cuyos lineamientos técnicos y topológicos se expresan en el documento Argentina Conectada.
El embajador norteamericano en la Argentina, Peter Lamelas, rechazó la citación realizada por el bloque de Diputados de Unión por la Patria, que lo había convocado el 14 de agosto para explicar las amenazas que habría formulado a miembros de la Cooperativa Provincial de Servicios Públicos y Comunitarios de Neuquén (CALF) por la posible contratación de tecnología china y sobre la continuidad de las inversiones estadounidenses en Vaca Muerta.
Visas y Pax Silica, herramientas de disciplinamiento colonial
La empresa Huawei (China) es proveedora de dispositivos para el despliegue de una red de fibra óptica. Su posible contratación generó las advertencias que personal de la embajada les hizo llegar a través de mensajes de WhatsApp*, en los que anticipaban que no tendrían visas para viajar a Estados Unidos si Huawei ponía un pie en la provincia.
El problema comenzó cuando CALF decidió realizar un acuerdo comercial con el gigante tecnológico asiático y no otorgó prioridad a proveedores de origen estadounidense para desarrollar el plan de inversión. La respuesta fue una serie de emails dirigidos a los responsables de la cooperativa, a quienes se les solicitó revertir el acuerdo y priorizar la tecnología del país del norte por sobre la de origen chino. La advertencia fue que, en caso de no retrotraer los acuerdos, se les revocarían o negarían las visas para ingresar a Estados Unidos al staff directivo que integra la cooperativa eléctrica local.
La diputada del Movimiento Popular Neuquino (MPN), Cielubi Obreque, presentó en la Legislatura provincial una declaración expresando su «más enérgico repudio, rechazo y preocupación» por el apriete protagonizado por el agregado de Asuntos Económicos de la Embajada de los Estados Unidos de América en Argentina, Andrew Dilts.
Lamelas sostuvo, en un encuentro de la Cámara de Empresas de Estados Unidos (AmCham): «Una visa es un privilegio, no un derecho». Cuestionó a Huawei y sostuvo que empresas como Nokia, Ericsson o Cisco Systems ofrecen «redes de confianza» y mayor seguridad para los datos. También expresó su creencia de que el gobierno chino y el Partido Comunista Chino podrían acceder a la información transmitida por los equipos de la empresa tecnológica.
Desde CALF sostienen que «nuestro criterio es y seguirá siendo el mejor servicio al mejor precio para los usuarios de Neuquén», y recordaron «además que la empresa china provee dispositivos de infraestructura, telecomunicaciones, energía y datos a las principales operadoras del país, conformadas por empresas energéticas provinciales y compañías nacionales de primera línea, sin que se hayan dirigido comunicaciones equivalentes a ninguna de ellas».
La presión de EE. UU. es tan fuerte que Lamelas logró que el proyecto de contratación de equipamiento para integrar la red de fibra neuquina no sea tratado en la Legislatura provincial.
En el encuentro del AmCham Energy Summit, la embajada de China generó una fuerte reacción, ya que calificó los dichos como «una calumnia sin ningún fundamento». «El gobierno chino nunca pide ni pedirá a las empresas recolectar datos para el gobierno, violando las leyes», sostuvo. Los chinos acusan a Estados Unidos de tener una «mentalidad de guerra fría». «Estorbar el orden de mercado con medidas excluyentes no está en sintonía con la política argentina de apertura económica. Argentina no necesita que nadie le enseñe cómo atraer mejor inversiones extranjeras», dice la embajada china, en una defensa de la soberanía argentina que no se le ha escuchado nunca al canciller Quirno o a Javier Milei.
Pax Silica es la iniciativa insignia del Departamento de Estado del gobierno de EE. UU. en materia de inteligencia artificial y seguridad de la cadena de suministro. Promueve un nuevo consenso sobre seguridad económica entre aliados y socios de confianza. Esta declaración histórica proclama un nuevo consenso en materia de seguridad económica que garantiza que socios alineados construyan el ecosistema de IA del mañana, desde la energía y los minerales críticos hasta la fabricación y los modelos de alta tecnología.
Argentina es uno de los países firmantes de esta iniciativa, que promueve y ordena el seguimiento de las políticas tecnológicas de Estados Unidos. Además, los vínculos entre el gobierno argentino y algunos de los principales referentes tecnológicos del mundo permiten comprender una estrategia que trasciende la economía: convertir a nuestro país en un enclave privilegiado para la experimentación institucional y tecnológica.
La World Artificial Intelligence Cooperation Organization (Waico) es una organización alternativa a Pax Silica, con una mirada cooperativa Sur-Sur. Es una organización internacional intergubernamental fundada en julio de 2026, con sede en Shanghái, China. Impulsada principalmente por el gobierno chino, busca coordinar estrategias de gobernanza y potenciar el desarrollo tecnológico en el sur global.
Arsat: «La joya de la abuela»
El embajador estadounidense, Peter Lamelas, junto con importantes funcionarios de EE. UU., visitó la estación terrena de Arsat en Benavídez el pasado 23 de abril. La comitiva estadounidense estuvo encabezada por el funcionario de seguridad Thomas Dinanno, quien, junto con la ministra de Seguridad del gobierno argentino, Alejandra Monteoliva, realizó una inspección técnica con el objetivo de implementar el Centro Regional de Información y Análisis sobre Crimen Organizado (Criaco), una institución de inteligencia inaugurada en abril de 2026 por el Ministerio de Seguridad de la Nación Argentina y funcionarios de Estados Unidos para combatir el narcotráfico y las organizaciones transnacionales.
Esta agenda, coincidente con la visita del tecno brother Peter Thiel, de Palantir, empresa estadounidense de software especializada en el análisis y la inteligencia sobre datos integrados y relacionados y en inteligencia artificial. fundada en 2004 por Peter Thiel y Alex Karp, se gestó tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos con el objetivo inicial de integrar bases de datos fragmentadas de agencias de inteligencia para prevenir amenazas terroristas.
Lamelas y Thiel comparten el mismo objetivo: el almacenamiento y abastecimiento de datos para la plataforma Gotham de Palantir, para el gemelo digital social argentino, y la gestión de Criaco para el procesamiento de la inteligencia criminal estratégica a escala regional, que estarán alojados en el Centro Nacional de Datos de Arsat. Este centro es un punto de centralización de la conectividad nacional.
La red troncal de fibra óptica de Arsat —más de 36.000 mil km— y la acometida de enlaces de conectividad de privados como Telecom, Claro y Telefónica completan la red público-privada argentina. La Refefo es la encargada de dar soporte al flujo y resguardo de esta información bajo altos estándares de tecnología y seguridad.
En el año 2022, el despliegue del 5G en la región fue uno de los temas centrales de la Cumbre de las Américas. El gobierno de Joe Biden, entonces presidente de EE. UU., definió los ecosistemas digitales y su seguridad como uno de los cinco ejes de la reunión regional de presidentes realizada en Los Ángeles.
El debate sobre los estándares de tecnología de telefonía celular 5G está conducido por EE. UU. para que la región, y sobre todo Argentina, se oriente a la tecnología Open RAN, de matriz norteamericana, sobre la base de que los estándares para las redes móviles de acceso radioeléctrico conocidos como Open RAN podrían abaratar el despliegue de 5G y otras redes móviles y dar lugar a una innovación más rápida de funciones y servicios.
El despliegue actual del 5G se basa principalmente en la banda de frecuencias de 3,5 GHz (3300-3600 MHz), conocida como banda n78. El Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) adjudicó estos bloques a las principales operadoras —Telecom, Telefónica y Claro—, que continúan instalando radiobases concentradas fuertemente en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), Córdoba, Santa Fe, Mendoza y Neuquén. Pero sin fibra óptica no hay funcionamiento de una red con tecnología 5G.
Una red compuesta por antenas 5G puede transmitir enormes volúmenes de datos, pero estas necesitan estar conectadas a una infraestructura como la Refefo. Si no existe una red troncal capaz de administrar y posibilitar el enorme flujo de tráfico de datos, la red se convierte en un cuello de botella que se obtura.
La convergencia actual muestra que, para los intereses de EE. UU., custodiados por Lamelas y la Pax Silica, Cisco Systems y Palantir, Arsat es la infraestructura tecnológica operativa que estaban esperando.
Aunque enfrenta obstáculos legales y geopolíticos importantes, la viabilidad de que tomen el control de Arsat se sustenta en:
1. Alineamiento ideológico y político: Javier Milei promueve una agenda de privatizaciones masivas y desregulación económica. Thiel mantiene una estrecha relación personal y política con el gobierno argentino y reside parcialmente en Buenos Aires para monitorear el «experimento argentino».
2. Aparato legal para la privatización: el Poder Ejecutivo ya cuenta con herramientas normativas vigentes, como la Ley Hojarasca con media sanción en el Congreso, diseñada específicamente para facilitar la venta de activos estatales estratégicos como Arsat. Además, están las facilidades para las inversiones extranjeras, sobre todo las de los tecnofeudales, propiciadas en el Super RIGI.[1]El Súper RIGI es un proyecto de ley enviado por el gobierno argentino al Congreso para ampliar el régimen de incentivos (RIGI) original. Está orientado a captar inversiones superiores a los mil … Continue reading
3. Vaciamiento financiero previo: el congelamiento de salarios y las renuncias crecientes de los trabajadores de Arsat, junto con la falta de mantenimiento de la infraestructura tecnológica, comprometen la calidad de los servicios, devaluando la empresa y produciendo el argumento técnico previo para justificar una privatización total o parcial ante la opinión pública.
4. Interés de seguridad de EE. UU.: las visitas continuas del Departamento de Estado a las sedes de la empresa satelital muestran que Washington ve con buenos ojos que un actor tecnológico alineado a sus intereses de defensa controle la infraestructura, desplazando permanentemente inversiones o equipamiento de firmas chinas como Huawei.
La soberanía digital sobre los datos no es solamente el almacenamiento local de los mismos. Implica tomar decisiones y administrar soberanamente cada nivel de la pila (stack) de la tecnología sobre la cual los algoritmos producen los resultados esperados, priorizando la transferencia tecnológica sin condiciones y el software abierto.
Actualmente, no alcanza con que esa infraestructura tecnológica esté en Benavídez, administrada por Palantir y soportada por un gobierno que entrega el patrimonio argentino sin frenos a la vista.
El rol estratégico que debería tener Arsat en el desarrollo de las telecomunicaciones en Argentina —y así continuar promoviendo el acceso a internet de alta calidad, la soberanía sobre los datos, el fortalecimiento de una nube computacional argentina y de toda la infraestructura pública de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC)— no se corresponde con la política de Milei.
Notas
| ↑1 | El Súper RIGI es un proyecto de ley enviado por el gobierno argentino al Congreso para ampliar el régimen de incentivos (RIGI) original. Está orientado a captar inversiones superiores a los mil millones de dólares en sectores de frontera como inteligencia artificial, megacentros de datos y nuevas tecnologías. Propone una estabilidad fiscal y regulatoria de hasta treinta años, junto con la posibilidad de llevar disputas legales directamente a tribunales internacionales (como el Ciadi) sin pasar por la justicia local. |
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