Los límites de la subjetividad y los «idiotas» de Umberto Eco

POR MANUEL ÁNGEL VÁZQUEZ MEDEL | Frente a tanta mentira, noticias falsas, injurias, calumnias, intoxicaciones, que son el río revuelto en el que pescan los más corruptos, procuremos vivir con plenitud, avanzar hacia los horizontes de verdad, bondad y belleza a que podamos aspirar, y alcanzar una razonable felicidad para nosotros y para los demás, en vida compartida. El futuro depende de ello.