La crisis de legitimidad de la representación en la Argentina
POR JUAN CARLOS HERRERA Y MARIO KRIEGER | Desde la Constitución de 1853 hasta Javier Milei, la Argentina resolvió una sola forma de legitimidad: la de origen, el respeto por el resultado electoral. Las otras dos, la capacidad de gobernar bien y la de sostener un vínculo real entre dirigencia y sociedad, siguen pendientes. Con Turchin, Gerchunoff y la teoría de la doble retirada, Herrera y Krieger leen el ciclo largo de fracturas y explican por qué cada nuevo outsider ocupa, sin resolverlo, el vacío que el anterior dejó.
