¿Por qué la ficción está empecinada con los grupos de amistades?
Los creativos de todas las disciplinas parecen haber puesto la mira en desgranar universos colectivos, los grupos, las amistades, en plural, y muy especialmente en grupos de mujeres, aunque en todos los casos se puede hablar de ese vínculo definido como «la familia que cada uno elige».
Estrenos de series como Al borde, creada y protagonizada por la actriz francesa Julie Delpy, sobre cuatro amigas en la crisis de la mediana edad, o la inminente continuidad de Sex and The City, con las protagonistas ahora en sus cincuenta, dan cuenta de un fenómeno en auge entre las ficciones, ya sean literarias o audiovisuales: el abordaje de los lazos afectivos entre pares, y especialmente entre mujeres, ya no solo como correlato de una sociedad deconstruida sino también, como el paradigma de un vínculo que se hace cada vez más fuerte ante la extinción del núcleo conyugal.
«Fueron felices para siempre», «Y comieron perdices» o «Sí, acepto» son frases que hace rato quedaron de color sepia en el universo de la ficción pero tampoco indagaremos aquí en los relatos de aquellas amistades de dos, esa hermandad que han trazado desde Thelma y Louise hasta el Principito y el zorro, o en la vida real personajes como Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares.
Son muchísimos los libros que han abordado la amistad entre dos personas pero hoy los creativos de todas las disciplinas parecen haber puesto la mira en desgranar universos colectivos, los grupos, las amistades, en plural, y muy especialmente en grupos de mujeres, aunque en todos los casos se puede hablar de ese vínculo definido como «la familia que cada uno elige».
Si de amigas se trata, se podría invocar Sex and the city, libro primero, serie y películas después, que durante seis años revolucionó la televisión para hablar sobre mujeres pero principalmente sobre sexo. Y zapatos. Su afición a la moda no le impidió tocar temas tabú hasta entonces en la sociedad, en lo que a mujeres y sexualidad respecta. Y probablemente no haya mejor contexto para el regreso —anunciado por HBO para antes que termine el 2021— ya que esta vez -anticipan-, abordará la amistad a los 50.
«Pase lo que pase, siempre nos hemos apoyado y siempre lo haremos», dice una emocionada Yasmin a su grupo de amigas en los cuarenta, una de las protagonistas de Al borde (On the Verge), recién estrenada en Netflix, una creación de Julie Delpy (para muchos, la actriz de la saga Antes del amanecer). Una temporada de doce episodios que se adentra en la vida de estas cuatro protagonistas, desde el plano de la comedia, y que hace foco en la sororidad y también en la fortaleza de las mujeres, como se muestra en la presentación de cada episodio: fragmentos de fotografías, pinturas, ilustraciones, de grandes mujeres, anónimas o no, y de todas las latitudes, lo que incluye «aquí el dato de color» una famosa imagen de la argentina Eva Perón.
Para el psicoanalista y escritorLuciano Lutereau no es extraño que haya cada vez más ficciones abocadas a los grupos de amigos o amigas: «La amistad en la sociedad se reflota mucho a nivel cultural en un contexto que es el de la decadencia de la sociedad matrimonial. El matrimonio ya dejó de ser el principal vínculo o la relación social que aseguraba simbólicamente el pasaje a la adultez», dice a Télam.
«No solo cae el paradigma matrimonial sino que también se prolonga la adolescencia. Con la segregación progresiva de la pareja, cobra un relieve mucho mayor la amistad y ahí el desafío es la tensión entre los modelos de la amistad», anticipa el autor de El fin de la masculinidad, sobre la diversidad que se abre en la vida real para las personas y, claro, en la ficción para los escritores.
Para este psicoanalista y doctor en Filosofía, «hay, por un lado, una tensión entre la madurez de la amistad o la prolongación de la amistad juvenil, fuertemente identificatoria, horizontal y transitiva. De hecho, históricamente uno se separaba de su grupo de pares para formar una pareja. Y la tensión con modelos de amistad mucho más maduros, que se preguntan o reflexionan cómo pensar la amistad desde la madurez y ahí yo creo que el feminismo introdujo ideas sumamente interesantes a la hora de pensar lo colectivo».
Seguí leyendo esta nota en Télam


