Informe anual de Amnistía Internacional: Un Estado que recorta derechos y expande el control
El informe anual de Amnistía Internacional (AI) advierte un giro estructural en la política estatal argentina: mientras se recortan de forma drástica áreas clave para garantizar derechos —salud, educación, alimentación, vivienda, ambiente y protección social— crecen o se sostienen los presupuestos destinados a seguridad, vigilancia y funciones coercitivas. A dos años de la gestión Milei, la organización señala que el país consolida un modelo donde el control social prevalece sobre la justicia social y el ejercicio pleno de los derechos humanos.
Como cada año, Amnistía Internacional publica su balance anual sobre Argentina donde analiza el contexto de los derechos humanos en el país. En esta oportunidad la organización advierte que el Estado argentino ha consolidado un modelo en el que el control social prevalece sobre la garantía de derechos humanos. La llamada motosierra se convirtió en un emblema de gestión, aplicada sin evaluaciones de impacto en derechos humanos ni mecanismos de participación democrática, y con efectos directos sobre la vida y la integridad de las personas.
Entre 2023 y 2025, el gasto público cayó más de un 41 % en términos reales, alcanzando su nivel más bajo en dos décadas y profundizando desigualdades estructurales. Lejos de ser un ajuste uniforme, las áreas vinculadas a la realización de derechos humanos —salud, educación, alimentación, vivienda, agua, ambiente y seguridad social— fueron las más afectadas ; mientras que partidas destinadas a seguridad, inteligencia y funciones coercitivas registraron incrementos reales o reducciones mucho menores. Esta asignación diferencial configura un Estado que expande su capacidad represiva al tiempo que retrae su obligación de brindar protección y justicia social.
«Mientras se recortan las políticas esenciales para combatir la pobreza, la desigualdad y la violencia de género, se fortalecen los presupuestos destinados a controlar, vigilar y reprimir. Este modelo transmite un mensaje inequívoco: el Estado decidió ajustar precisamente a quienes más debería proteger. El proyecto de país que se está consolidando parte de la premisa de que los derechos humanos son un gasto prescindible y que quienes los defienden son enemigos ideológicos. Pero el verdadero costo será un país más desigual, más injusto y más hostil para quienes ya viven en situaciones de mayor vulnerabilidad: mujeres, personas LGBTTIQ+, adultos mayores, personas con discapacidad, comunidades empobrecidas, entre otras» señaló Mariela Belski, directora ejecutiva de Amnistía Internacional Argentina.
La debilidad institucional agrava este escenario: Argentina cumple un nuevo año sin defensor del pueblo —cargo vacante desde 2009—, y persisten acefalías en otros organismos clave de control. Paralelamente, aumentan la criminalización de la protesta, el hostigamiento a la prensa y la estigmatización de voces críticas, configurando un clima donde la verdadera libertad se reduce.
Ejes principales del informe
El informe aborda de manera integrada los principales desafíos en materia de derechos humanos en el país , incluyendo el aumento de la pobreza y su impacto en derechos sociales, la situación de las personas mayores y el acceso a una jubilación digna, las restricciones a la libertad de expresión y el achicamiento del espacio cívico, la represión de la protesta y la criminalización de la asociación, las prácticas de cibervigilancia, los déficits en transparencia estatal, la violencia contra las mujeres, los derechos sexuales y reproductivos, la implementación de la ESI, las políticas de diversidad, la crisis climática y la situación de personas migrantes y refugiadas, además de un análisis de la política exterior.
A dos años del inicio de la gestión de Javier Milei, el retroceso en materia de derechos humanos aparece como el resultado de un proyecto político que redefine las funciones del Estado y resigna responsabilidades esenciales frente a la sociedad. Esta lectura se desprende del balance anual que Amnistía Internacional realiza sistemáticamente desde hace décadas sobre todos los gobiernos para monitorear cómo cada administración impacta en la vigencia de los derechos humanos.
CONTENIDO RELACIONADO

Derechos en Argentina: Doce meses de gestión, doce derechos perdidos
POR ESFERA REDACCIÓN | En el marco del primer aniversario de la gestión del presidente Javier Milei, Amnistía Internacional presentó un informe sobre la situación de los derechos humanos en Argentina durante 2024, destacando el preocupante retroceso en doce áreas clave bajo el lema: «Doce meses de gestión, doce derechos perdidos».

Amnistía Internacional: crítico informe acerca de los primeros cien días del gobierno de Milei
POR ESFERA REDACCIÓN | La sede en Argentina del movimiento global que trabaja por la promoción y defensa de los derechos humanos presentó ayer en una conferencia de prensa un informe en el que señala que las medidas adoptadas desde el 10 de diciembre «han afectado de manera contundente los derechos de las personas». También afirma que durante los primeros cien días del presidente Javier Milei, que se cumplen hoy, la confrontación se convirtió en la narrativa gubernamental para desviar la atención sobre los conflictos reales.


