Spyware: una amenaza silenciosa para la privacidad y los derechos
El software espía permite acceder de manera subrepticia a información almacenada en dispositivos personales. Su creciente utilización plantea un desafío para la privacidad, los derechos humanos y las garantías democráticas.
IDEAS CLAVE
1. La expansión de la encriptación hizo que los dispositivos se convirtieran en un punto estratégico para acceder al contenido de las comunicaciones.
2. Aunque se presenta como un recurso para investigar delitos graves, la experiencia internacional muestra que el spyware también puede utilizarse para vigilancia ilegal y persecución política.
3. Aunque no existen casos confirmados de uso de spyware en el país, distintas condiciones elevan el riesgo y plantean la necesidad de fortalecer los controles y las salvaguardas.
El spyware (software espía) es un tipo de programa malicioso que interfiere en el funcionamiento normal de un dispositivo —computadora, tablet o teléfono móvil— para recopilar información sin alertar a la persona usuaria y enviarla posteriormente a otra entidad no autorizada. Su funcionamiento es, por definición, subrepticio y, muchas veces, ilícito.
Su utilización se ha incrementado en los últimos años a partir de la expansión de la encriptación de las comunicaciones. En la actualidad, la manera más efectiva de acceder al contenido de una comunicación no necesariamente consiste en interceptarla durante su transmisión, sino en espiarla en alguno de sus extremos: allí donde comienza o termina, es decir, en los dispositivos. Esta característica convierte al spyware en una herramienta de investigación, pero también, y con preocupante frecuencia, en un instrumento de espionaje ilegal.
Mientras algunos actores —fabricantes, gobiernos, fuerzas de seguridad, agencias de inteligencia y funcionarios judiciales— destacan sus potencialidades y, sobre todo, la necesidad de contar con estas herramientas, el spyware se ha convertido al mismo tiempo en una amenaza de primer orden para la privacidad y los derechos humanos. Su enorme capacidad invasiva permite acceder de manera prácticamente indiscriminada a información personal y sensible, mientras continúa operando sin que la víctima sea consciente de su presencia.
Cuando su utilización es ilegal, el spyware constituye una forma de ataque dirigido, diferente de otras modalidades de vigilancia de carácter masivo. Por eso, quienes se encuentran en una situación de mayor riesgo son aquellas personas que, por distintas razones, están políticamente expuestas: opositores o disidentes políticos, legisladores, periodistas y activistas.
Precisamente para advertir sobre estos riesgos, Vía Libre, CELS, Democracia en Red y el Observatorio de Derecho Informático Argentino (ODIA) —organizaciones de la sociedad civil— elaboraron Alerta spyware, un documento que analiza las debilidades existentes en la Argentina y el peligro real de que el país pase a engrosar la lista de Estados donde estas herramientas son utilizadas para la persecución política y la vulneración de derechos básicos.
Las empresas y los gobiernos sostienen que el uso del spyware se limita a la investigación de delitos graves, como el terrorismo o la criminalidad organizada. Sin embargo, los numerosos casos de utilización ilegal registrados en países tan diversos como Arabia Saudita, Italia y Estados Unidos, y en nuestra región, México, El Salvador, Perú y Colombia, muestran que una vez que estas herramientas son adquiridas por los Estados resulta muy difícil impedir que sean utilizadas para prácticas de inteligencia ilegal. Esto ocurre incluso en países con instituciones democráticas y sistemas de control relativamente sólidos.
Frente a este escenario, algunas organizaciones de la sociedad civil plantean la necesidad de establecer una «moratoria»: una prohibición temporal del uso de estas herramientas hasta que puedan desarrollarse salvaguardas capaces de eliminar o, al menos, reducir al mínimo los riesgos asociados con ellas.
En la Argentina, si bien existen rumores nunca confirmados sobre la circulación de spyware, hasta el momento no se han registrado casos de utilización legal o ilegal de estas herramientas. Al mismo tiempo, una serie de factores estructurales y coyunturales elevan el nivel de riesgo de que su utilización ilegal pueda extenderse en el país.
El informe identifica los siete principales factores de riesgo existentes en la Argentina, con el objetivo de proponer acciones preventivas que permitan fortalecer las capacidades del Estado y de la sociedad civil para controlar el uso de estas tecnologías, caracterizadas por su enorme capacidad invasiva.
El documento incorpora además un apartado final, «¿Cuándo preocuparse?», que ofrece indicaciones para identificar un posible uso de spyware en los dispositivos y reúne recomendaciones orientadas a prevenir sus efectos.
El documento, que puede descargarse más abajo, fue elaborado por esta alianza de organizaciones como parte del proyecto «El camino del espionaje en Argentina: proteger el espacio cívico y reforzar la capacidad de la sociedad civil», financiado por The Spyware Initiative (New Venture Fund, Ford Foundation).

Descargar Alerta spyware
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