Reporteros Sin Fronteras publica su lista 2025 de Depredadores de la Libertad de Prensa

Reporteros Sin Fronteras (RSF) divulgó su lista de 34 «depredadores», entre los que están el presidente venezolano, Nicolás Maduro; el nicaragüense Daniel Ortega y el argentino Javier Milei, así como el cártel mexicano Jalisco Nueva Generación y la Fundación Antiterrorista de Guatemala.
Sus nombres figuran en la lista porque en 2025 «atacaron violentamente a periodistas y el derecho a la información», destacó RSF, organismo con sede en París.
Todos los señalados tienen en común «un odio compartido hacia la libertad de prensa. Sus armas difieren, pero sus objetivos convergen: silenciar las voces independientes y pisotear el derecho a la información. Asesinato, encarcelamiento, descrédito, propaganda, ejércitos de troles… todos estos son medios para imponer el silencio», según RSF.
Nos asombra la capacidad de los enemigos de la prensa para renovar constantemente la naturaleza de los ataques contra el periodismo. Esta nueva edición de los Depredadores de la Libertad de Prensa pone el acento en la diversidad de las amenazas: mientras algunos líderes políticos ahogan la información fiable, otros depredadores asesinan o encarcelan a los periodistas, y otros instrumentalizan la financiación de los medios o utilizan los discursos públicos o la acción judicial para silenciar a los reporteros. Al publicar sus perfiles, RSF recuerda que ésta no es una fatalidad, que aquellos que pisotean la libertad de informar deben ser nombrados y rendir cuentas.»
Thibaut Bruttin | Director general de RSF
Entre los 34 jefes de Estado y de Gobierno, líderes religiosos, milicias y organizaciones mafiosas o criminales que hostigan a los periodistas, figuran además el presidente ruso, Valdímir Putin; el turco Recep Tayyip Erdogan; el bielorruso Alexander Lukashenko; el húngaro Viktor Orbán; el serbio Aleksandar Vucic y el eslovaco Robert Fico.
Entre ellos se incluyen también quienes, durante años, han perseguido «implacablemente» a la prensa: el Partido Comunista Chino, con Xi Jinping a la cabeza; Mohammed bin Salman, de Arabia Saudí; a quienes RSF sitúa al mismo nivel que Putin y Lukashenko.
Todos ellos se han vuelto a distinguir en 2025 por su «represión desenfrenada» contra periodistas y medios de comunicación, dice Reporteros sin Fronteras.
Las fuerzas armadas israelíes, «responsables de la muerte de casi 220 periodistas bajo el gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu», también están incluidas.
La Comisión Estatal de Paz y Seguridad de Birmania y la junta militar gobernante de Burkina Faso, liderada por el capitán Ibrahim Traoré, también están «silenciando activamente a quienes informan de forma independiente».
En México, se prevé que el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) se consolide en 2025 como la organización criminal más violenta del país y uno de los mayores depredadores del periodismo, añade RSF.
Brendan Carr, director de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de Estados Unidos, el fiscal adjunto Seng Heang de Camboya y el oligarca y ex primer ministro georgiano Bidzina Ivanishvili figuran en esta lista de depredadores de 2025 debido a que «asfixian a las redacciones o las someten a presiones judiciales arbitrarias».
En 2025, los depredadores de la libertad de prensa también se caracterizan por su creciente uso de la tecnología para obstaculizar la libertad de información.
Así, mientras Xi Jinping utiliza chatbots chinos para difundir propaganda estatal, Elon Musk usa su red social X para acosar a periodistas, y el ejército israelí, ya responsable de la muerte de cientos de ellos, lleva a cabo campañas de difamación en línea para desacreditar la profesión, denuncia el organismo con sede en París.
En cuanto a OpIndia, un sitio web nacionalista hindú, RSF alerta de que está intensificando sus campañas de desinformación y acoso contra periodistas críticos con el gobierno en 2025.
Lista completa de los depredadores de la libertad de prensa 2025
Política – Han ahogado la información en su país
- Haibatullah Akhundzada (Afganistán)
- Vladimir Putin (Rusia)
- Daniel Ortega (Nicaragua)
- Alexandre Loukachenko (Bielorrusia)
- Ilham Aliyev (Azerbaiyán)
- Ali Khamenei (Irán)
- Nicolás Maduro (Venezuela)
- Viktor Orbán (Hungría)
Seguridad – Han matado, encarcelado o violentado a periodistas
- Las fuerzas armadas israelíes (Israel)
- Partido comunista chino (China)
- Comisión de la seguridad y de la paz del Estado (Birmania)
- Mohammed bin Salman (Arabia Saudí)
- La junta militar de Burkina Faso
- El cártel de Jalisco Nueva Generación (México)
- Aleksandar Vučić (Serbia)
Legal – Han acosado judicialmente a periodistas
- Brendan Carr (Estados Unidos)
- Fundación contra el terrorismo (Guatemala)
- Seng Heang (Camboya)
- Recep Tayyip Erdoğan (Turquía)
- John Lee Ka-chiu (Hong Kong)
- Roskomnadzor (Servicio federal de supervisión de las comunicaciones, tecnologías de la información y medios de masas de Rusia)
- Conglomerado Adani (India)
- Económica – Arruinan los medios
- Alphabet y Meta (Estados Unidos)
- Bidzina Ivanichvili (Georgia)
- Vladimir Tabak (Rusia)
- Alden Global Capital (Estados Unidos)
- William Ruto (Kenia)
- Vincent Bolloré (Francia)
Social – Denigran la prensa e instauran un clima de desconfianza hacia los periodistas
- Elon Musk (Estados Unidos)
- Honest Reporting (Israel)
- Margarita Simonian, redactora jefa del medio RT (Rusia)
- OpIndia (sitio nacionalista hindú, India)
- Javier Milei (Argentina)
- Robert Fico (Eslovaquia)
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Presti: militarización de la política y politización de las fuerzas armadas
POR CELS | La designación del jefe del Estado Mayor del Ejército, Carlos Alberto Presti, como ministro de Defensa, debe ser leída por sus consecuencias dentro y fuera del país, política interna y externa, dos niveles que están directamente entrelazados: por un lado, militarización de la política y, por otro, de politización de las fuerzas armadas que refuerza la dependencia consentida con Estados Unidos.
En lo interno, lleva a un nuevo nivel la tendencia de este gobierno a designar militares en actividad o retirados en puestos clave. Esta impronta, que se ha extendido en la SIDE, en el Ministerio de Seguridad y en Defensa, imprime un carácter belicista y militar a campos de gobierno que demandan una lógica política y civil. Es una tracción que supone un avance hacia la militarización de la política interna con el riesgo consecuente de politizar a las fuerzas armadas, que entran a jugar directamente en la interna del gobierno.
Implica el desprecio por la noción de control civil de las fuerzas armadas, un principio de muchas democracias orientado a que las instituciones que detentan armamento no puedan autonomizarse de la autoridad soberana. La noción de gobierno y control civil apunta a que quien está a cargo de gobernar a las fuerzas sea un delegado de la autoridad política y no el representante de la corporación militar en el gabinete. Incluso en países altamente militarizados, como los Estados Unidos, justamente para resguardar el control civil, un exmilitar no puede ser nombrado como secretario de Defensa a menos que haya estado fuera del servicio por los últimos siete años, que se extienden a diez en el caso de generales y almirantes.
Se trata de una decisión de gran peso simbólico y operativo en relación con el alineamiento a una agenda geopolítica bélica que se aleja del derecho internacional. Ya pasó más de un año desde que Milei anunció en las Naciones Unidas que la Argentina abandonaba su posición histórica de neutralidad, lo que derivó en una subordinación a los Estados Unidos, incluso ante la eventualidad de situaciones de altísima conflictividad y que se desplieguen en nuestra región.
Las posiciones y votos cada vez más antidemocráticos y aislados en los ámbitos multilaterales (como la falta de condena a la tortura) se reproducen en lo militar: la búsqueda por ser socios globales de la OTAN y de reforzar la relación con el Comando Sur de los Estados Unidos son solo dos ejemplos.
Recientemente trascendió que la presidencia le exigió a la Armada que un destructor que estaba en las cercanías de Puerto Rico se sumara al cerco militar de los Estados Unidos en el Caribe, donde ese país viene realizando ejecuciones extrajudiciales a través del bombardeo de naves civiles. El rechazo militar a esa demanda es el episodio que antecede a la designación de Presti, que ahora promete alinear a las fuerzas armadas «al nuevo rol protagónico que la Argentina tendrá en el mundo de la mano del presidente Milei».
A pocos meses de cumplirse cincuenta años del golpe militar de 1976, el gobierno anunció la designación afirmando que la «demonización» de las fuerzas armadas debe terminar. El nombramiento se vuelve también un símbolo de estos tiempos. Es necesario insistir en que las Fuerzas Armadas no fueron demonizadas, sino que hace casi cincuenta años orquestaron un plan criminal contra la sociedad argentina luego de haber ocupado el poder de manera ilegal. La gravedad de esta designación se subraya con esta retórica revisionista, que marca el reingreso de un militar como ministro.
