Palantir llama a Silicon Valley a militarizar la inteligencia artificial
El gigante estadounidense del procesamiento de datos Palantir publicó un manifiesto político en el que cuestiona el pluralismo, reivindica el poder militar y propone una nueva carrera armamentista impulsada por inteligencia artificial. El documento consolida el perfil de una empresa cada vez más integrada al complejo militar-industrial estadounidense y alineada con el clima ideológico del trumpismo.

Palantir, una de las empresas más influyentes del complejo militar-industrial estadounidense, publicó el pasado 18 de abril un manifiesto que llama a Silicon Valley a ponerse al servicio de una nueva estrategia de poder basada en inteligencia artificial, vigilancia y capacidad militar.
El documento, redactado por el director ejecutivo Alex Karp junto a Nicholas Zamiska, combina tono doctrinario y lenguaje empresarial. A lo largo de veintidós puntos, la compañía plantea que las grandes tecnológicas deben abandonar la neutralidad política y asumir un papel activo en la defensa estratégica de Estados Unidos.
«La élite técnica de Silicon Valley tiene el deber de participar en la defensa de la nación», sostiene el texto, que reivindica la construcción de una «República tecnológica» orientada a preservar la supremacía occidental frente al ascenso de nuevas potencias globales.
Palantir sostiene que la futura supremacía global ya no dependerá del arsenal nuclear sino de la capacidad de desarrollar inteligencia artificial aplicada a la guerra, la vigilancia y la seguridad.
Palantir sostiene que la futura supremacía global ya no dependerá del arsenal nuclear sino de la capacidad de desarrollar inteligencia artificial aplicada a la guerra, la vigilancia y la seguridad.
Uno de los núcleos centrales del manifiesto es la redefinición del equilibrio militar global. Según Palantir, «la era nuclear está llegando a su fin» y la disuasión futura dependerá cada vez más de sistemas de inteligencia artificial capaces de procesar información, identificar amenazas y operar plataformas militares en tiempo real.
«La cuestión no es si se construirán armas de IA, sino quién las construirá y con qué propósito», afirma el documento. En esa lógica, la empresa sostiene que Occidente debe abandonar las «ilusiones del poder blando» y recuperar instrumentos de poder «duro» apoyados en software, automatización y capacidad tecnológica.
El texto incluso avanza sobre cuestiones geopolíticas concretas. Allí se afirma que «la castración de Alemania y Japón tras la guerra debe revertirse» y se cuestiona tanto el desarme alemán posterior a la Segunda Guerra Mundial como el pacifismo japonés, definido como «teatral». Para Palantir, esas limitaciones debilitan a Occidente frente al avance de otras potencias.
La empresa también cuestiona aspectos centrales de las democracias liberales contemporáneas. Advierte contra un supuesto «pluralismo vacío y superficial» y sostiene que en el debate público actual está «prohibido» hablar de las diferencias entre culturas y sociedades. Aunque evita alinearse explícitamente con Donald Trump, buena parte de sus postulados coincide con el clima ideológico del movimiento MAGA y de las nuevas derechas estadounidenses.
El manifiesto propone una alianza explícita entre las grandes tecnológicas y el Estado estadounidense, en la que Silicon Valley abandone su perfil comercial para asumir funciones estratégicas y militares.
La relación entre las empresas tecnológicas y el gobierno estadounidense aparece como otro de los ejes centrales del documento. «Silicon Valley tiene una deuda moral con el país que propició su auge», sostiene Palantir, que llama a las compañías del sector a involucrarse directamente en tareas vinculadas con seguridad, defensa y control social.
La empresa plantea que la industria tecnológica debe ir más allá de las aplicaciones de consumo y participar activamente en la lucha contra el delito, el control migratorio y la protección de la infraestructura estratégica estadounidense.
Fundada en 2003 por el multimillonario libertario Peter Thiel, Palantir tomó su nombre de las piedras de visión imaginadas por J.R.R. Tolkien en El Señor de los Anillos, capaces de observar acontecimientos a distancia. El simbolismo no es casual: la compañía desarrolla sistemas que integran enormes volúmenes de información dispersa para detectar patrones, identificar objetivos y anticipar comportamientos.
La empresa nació a partir de una inversión de In-Q-Tel, el fondo de capital de riesgo de la CIA, y creció en estrecha relación con agencias de inteligencia estadounidenses. Sus principales clientes siguen siendo el gobierno de Estados Unidos, las fuerzas armadas y organismos de seguridad.
La compañía fundada por Peter Thiel ya participa en operaciones de vigilancia, deportación y asistencia militar, consolidando un modelo donde tecnología, inteligencia y poder bélico operan cada vez más integrados.
Las plataformas de Palantir fueron utilizadas por el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) en operativos de deportación masiva de migrantes indocumentados. También suministró herramientas de análisis basadas en inteligencia artificial al ejército israelí durante la ofensiva sobre Gaza.
En 2024, la compañía firmó una alianza estratégica con el gobierno de Benjamín Netanyahu para reforzar el «esfuerzo bélico» israelí. El primer ministro enfrenta acusaciones ante la Corte Penal Internacional por presuntos crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.
La propia empresa no oculta su orientación militarista. Shyam Sankar, director técnico de Palantir y recientemente incorporado como teniente coronel de reserva del ejército estadounidense, declaró al New York Times que la firma era conocida por identificar los objetivos que Washington debía eliminar.
El discurso de Palantir dialoga de manera explícita con sectores ideológicos cercanos al trumpismo. Su llamado a fortalecer militarmente a Occidente frente a una supuesta decadencia civilizatoria coincide con planteos impulsados por figuras como el vicepresidente J.D. Vance y con documentos estratégicos de la administración Trump centrados en el riesgo de «borrado civilizacional» de Europa occidental.
Peter Thiel, fundador de la empresa y uno de los referentes intelectuales de la nueva derecha tecnológica estadounidense, llegó incluso a afirmar en distintas ocasiones que la democracia es incompatible con la libertad.
Más que una compañía de software, Palantir parece concebirse a sí misma como el laboratorio político y tecnológico de un nuevo paradigma de poder occidental basado en vigilancia, automatización y guerra algorítmica.
Marcelo Valente
Editor de Esfera Comunicacional
CONTENIDO RELACIONADO

El secuestro algorítmico de Maduro
POR ALFREDO MORENO | No fue una delación interna ni una jugada diplomática: fue una operación de inteligencia algorítmica. El secuestro político de Nicolás Maduro marca un punto de inflexión en la guerra contemporánea y pone en el centro a Palantir, la corporación que integró datos, sensores y predicción artificial para hacer transparente el corazón del poder venezolano. La soberanía, advierte este caso, ya no se quiebra con tanques sino con software.

Palantir: cuando el software deja de ser herramienta para convertirse en poder
POR ENRIQUE DANS | Palantir convierte datos en poder. Entra en instituciones como proveedor tecnológico y termina siendo la infraestructura desde la que otros deciden.

La vigencia de Orwell en la era digital
POR MARCELO VALENTE | A casi ocho décadas de su publicación, la novela 1984 de George Orwell ha dejado de ser una advertencia del futuro para convertirse en el mapa de nuestro presente. En un mundo donde la frontera entre la ficción distópica y la realidad digital es cada vez más delgada, revisitar la obra maestra de Orwell es, más que un ejercicio literario, una necesidad para defender el pensamiento independiente y poder sostener que «dos más dos son cuatro».

La ideología de los «tecnolores»
JOÃO CAMARGO | La base ideológica de Elon Musk, Jeff Bezos o Mark Zuckerberg auna las doctrinas neoliberales con racismo científico, una visión antihistórica de retorno al feudalismo y la aceleración hacia el colapso social y medioambiental, y tiene unos efectos catastróficos para la humanidad.
Le Gran Continent —revista internacional y plataforma de debate intelectual geopolítico y cultural creada en la École Normale Supérieure de París en 2019— comentó punto por punto el manifiesto de Palantir, al que se puede acceder haciendo clic aquí.

