Redes Sociales y el club de la pelea

Las redes sociales como parte de la construcción del debate político

Hay una pregunta que me vengo haciendo desde hace mucho tiempo: ¿Quienes somos en las redes sociales? Es un tema que desde hace rato me obsesiona y que fue el kilómetro cero para volcar mi carrera como periodista al ciento por ciento a cubrir lo que sucede en las plataformas y tratar de analizar quienes somos. De esa manera encontre mi estar siendo en el mundo.

Me gusta el concepto de que la comunicación se divide en cuatro territorios: la calle, el mediático, el digital y el gubernamental . Entre ellos se retroalimentan pero cada uno tiene sus reglas, no son lo mismo. Propongo entonces entenderlos a cada uno y acercarle a los lectores las herramientas más adecuadas para poder transitarlos, en estos tiempos tan turbulentos donde las reglas cambian a cada rato.

Esta nota va dedicada a las redes, el territorio más nuevito en comparación al resto pero el que vino a revolucionar a los otros espacios, las redes nos invitan a desplegar lo mejor y lo peor de nosotros. El surgimiento de las redes cambió el panorama de como se consumen las noticias y también de como se cuentan. También intervino en la forma en la que nos relacionamos, ya nada volverá a ser lo mismo.

En el plano político, las redes sociales permitieron que ciertos outsider puedan construir su carrera y llegar a lo más alto sin necesidad de contar con los medios tradicionales como principal soporte para instalarse en la opinión pública. No se puede contar el triunfo de Trump o de Bolsonaro —dos tipos que representan ideologías totalitarias que encontraron en las redes el público al cual interpelar— sin hacer un revisionismo de cómo funcionaron estas plataformas y cómo influyeron para que ambos llegarán a la presidencia de sus países.

Una comunidad que puede incidir en los resultados electorales y que se siente identificada con los discursos de odio. Que levanta sin sonrojarse banderas a favor de la tortura, en contra de los homosexuales y con un fuerte contenido misogino. Segmentos de la población que encuentra en candidatos de extrema derecha una representación y una identidad.

No quiero caer en la facil teoría de que los votantes de estos candidatos son seres que no tienen todos los patitos en fila y que de esta manera son manipulados para sostener políticas que los terminan perjudicando. A quienes no coincidimos en nada con esas premisas políticas, esa premisa nos pone en un lugar de seres iluminados que no conduce a nada y solo agiganta la polarización, que es moneda corriente en las plataformas digitales.

Si hay un lugar donde se fortalece la grieta, donde desaparece la posibilidad de un diálogo constructivo es en las redes sociales. El coliseo de Roma del siglo XXI, el lugar donde hablamos con los que piensan igual que nosotros y donde hechamos raíces profundas en nuestros pensamientos. El lugar donde estamos conectados las veinticuatro horas del día, donde nuestros hábitos se moldean, parece muy difícil que esto vaya a cambiar. Sin embargo, quien escribe no pierde las esperanzas.

Es ahi donde se da el choque de intereses, donde se construyen candidatos con sus respectivas comunidades y acá entran todos los partidos políticos. Pero mientras otros partidos más tirados a la izquierda, como puede ser el peronismo en la Argentina o el PT en Brasil, tienen a la calle como lugar de construcción de comunidad, los nuevos perfiles políticos orientados a la derecha lo hacen al revés: de lo on line a lo off line. Podemos argumentar que como estas plataformas son instrumentos del denominado «Circulo Rojo» es obvio que primero lo ocupen ellos a estos territorios digitales, sea cual sea el motivo da la impresión que conocen muchísimo mejor las reglas del juego.

Desde esa postura de tipo confiado que sabe que cuenta con todas las de ganar, abonan el terreno desde sus granjas de trolls para que surjan en la sociedad discursos que estaban adormecidos. Fomentados por los mismos integrantes de los espacios políticos, que lejos de repudiarlo invierten mucho dinero en el armado de la estructura del territorio digital. En otro momento hubieran sido motivo de repudio social, pero hoy pueden celebrarle el cumpleaños a Videla que seguramente una gran cantidad de seguidores le van a dar RT al posteo festivo

¿Quienes son los ganadores de esto?

Lejos esta de ser la sociedad, los únicos que se ven beneficiados son los dueños de las plataformas que obtienen lo que más desean, que nosotros nos pasemos la mayor cantidad de tiempo posible discutiendo sin importar quien esta del otro lado y cuales son los limites, todo vale con tal de conseguir el objetivo de tener razón.

Mariano Quiroga

Director de Multiviral (https://multiviralok.wordpress.com/), portal que produce contenidos sobre tecnología, geopolítica y poder. Este artículo se publica gracias a un acuerdo de colaboración entre Esfera Comunicacional con Multiviral.

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